jueves, 29 de septiembre de 2011

El zinc favorece la activación del sistema inmunitario

Desde hace tiempo se sabe que el sistema inmunitario impide a los microbios obtener nutrientes esenciales como algunos metales como el hierro para destruirlos. Este nuevo estudio avanza en el conocimiento científico en este sentido desvelando que el proceso también se produce en sentido contrario, es decir, las células del sistema inmunitario también son capaces de activar reservas de ciertos metales, en concreto el zinc, para envenenar a los microbios.

En un estudio que se publica en "Cell Host & Microbe", un grupo de investigadores franceses, italianos y británicos ha demostrado como el zinc es empleado por el sistema inmunitario para destruir microbios como el de la tuberculosis y la Escherichia coli.

El descubrimiento de este nuevo mecanismo de defensa natural contra infecciones influirá en el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas y en el ensayo de nuevos candidatos a vacunas.

El estudio muestra que el zinc, a pesar de su toxicidad para el organismo al ingerirse en cantidades demasiado grandes, resulta beneficioso cuando se utiliza para eliminar microbios. Los mariscos constituyen una buena fuente de este mineral, especialmente las ostras, pero también el hígado o los huevos. El problema de estos alimentos es que son todos muy ricos en colesterol y difíciles de digerir por lo que, si se prefiere utilizar alimentos vegetales, tendremos que recurrir a el apio, el espárrago, la borraja, los higos, la patata o la berenjena.

Bajos niveles de vitamina B12 pueden conducir a reducción del volumen cerebral y a padecer problemas cognitivos

Las personas mayores que presentan niveles bajos en sangre de vitamina B12 pueden ser más propensas a perder células cerebrales y desarrollar problemas cognitivos, según un estudio publicado en "Neurology".

El estudio, en el que participaron 121 personas mayores de 65 años de Chicago, midió los niveles de vitamina B12 y los metabolitos que pudieran indicar una deficiencia de vitamina B12. Los participantes también pasaron por pruebas de memoria y otras habilidades cognitivas. Tras unos cuatro años y medio, se realizaron resonacias magnéticas cerebrales midiendo el volumen cerebral total y otros signos de daño neurológico.

La vitamina B12, se encuentra en alimentos de origen animal como el pescado, marisco, carne, hígado, leche y huevos, pero también en ciertas algas de color rojo y verde (como la nori), la chlorella y el aloe vera.

Comer pescado puede reducir el riesgo de accidente cerebrovascular

Un análisis publicado en la revista "Stroke", realizado por investigadores del Instituto Karolinska en Suecia, y basado en 15 estudios realizados en Estados Unidos, Europa, Japón y China, sobre encuestas sobre la frecuencia del consumo de pescado durante un período que ha oscilado entre 4 y 30 años, ha demostrado que  los ácidos grasos omega-3 presentes en el pescado disminuirían el riesgo de accidente cerebrovascular (ACV) a través de sus efectos positivos sobre la presión sanguínea y el colesterol.

Los autores sugieren que para conseguir estos efectos, sería necesario consumir de dos o tres porciones por semana de pescado. Además, la vitamina D, el selenio y ciertos tipos de proteínas del pescado también aportarían beneficios relacionados con el ACV.

Estos datos se obtuvieron con una muestra de unas 400.000 personas de entre 30 y 103 años. Entre unos años y unas décadas después, alrededor de 9.400 personas sufrieron un ACV.

Consumir tres porciones de pescado a la semana, se relacionó con un 6 por ciento menos de riesgo de ACV y los participantes que comían la mayor cantidad de pescado eran un 12 por ciento menos proclives a tener un ACV que aquellos que consumían la menor cantidad.

También se observó que las personas que consumían más pescado frito y en sándwiches -tal como se esperaba- no obtenían ningún beneficio contra el ACV.

El brócoli, el repollo y otras verduras podrían proteger del cáncer de colon

Investigadores australianos han publicado en la revista "Journal of the American Dietetic Association"  que tras examinar las dietas de 918 pacientes de cáncer colorrectal y de 1.021 personas sin antecedentes de la enfermedad, hallaron que el consumo de ciertas verduras y frutas se asocia con un menor riesgo de cáncer en el colon proximal y distal.

El consumo de verduras del género brassica como el brócoli, la col rizada, el coliflor, el nabo y el repollo, por ejemplo, parecía reducir el riesgo de cáncer en el colon superior, mientras que la ingesta total tanto de frutas como de verduras (y la ingesta total solo de verduras) reducía el riesgo de cáncer en el colon inferior.

También observaron que comer más manzanas y verduras de color amarillo oscuro se relacionaba con un riesgo significativamente reducido de cáncer de colon.

Sin embargo y curiosamente, un mayor consumo de zumo de frutas se asoció con un mayor riesgo de cáncer colorrectal.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Un remedio chino, base para el tratamiento de la malaria, recibe el "Nobel americano"

La última ceremonia de los Premios Lasker celebrada en Nueva York el pasado 12 de Septiembre, conocidos como el Nobel americano que reconocen la labor de científicos y médicos en el avance de las ciencias de la salud otorgó su premio anual a la investigadora china Tu Youyou cuyos trabajos condujeron años atrás al descubrimiento del efecto antimalárico de la artemisina, que pasó de la farmacopea tradicional oriental a la base del tratamiento actual contra el paludismo.

La investigadora china empezó a trabajar sobre la malaria en 1967, en plena revolución cultural china y cuando ese país puso en marcha el llamado Proyecto 523, una iniciativa clandestina militar para hallar un remedio contra un tipo de malaria resistente a la cloroquina, encargado por Mao Zedong

Para ello tuvo que explorar textos antiguos y remedios artesanales en busca de pistas, con lo que en 1971, su equipo había conseguido 380 extractos de 200 hierbas, pero la única que consiguió inhibir a anular la infección transmitida por mosquitos en ratas de laboratorio infectadas fue la artemisina (ajenjo dulce), que inhibe el crecimiento del organismo portador.

La artemisina, también conocida como Qinghaosu, ha formado parte del arsenal terapéutico de los herboristas chinos durante más de mil años como tratamiento de la dermatitis o los síntomas de la malaria. Sus primeras referencias bibliográficas hay que buscarlas en el libro 'Cincuenta y dos Prescripciones', desenterrado de las tumbas de la dinastía Han en Mawangdui, Changsha, provincia de Hunan.

Su uso antipalúdico fue descrito por primera vez en el "Manual Chino de Prescripciones para Tratamientos de Emergencia", editado a mitad del siglo IV por Ge Hong. La receta describe que había que exprimir la planta y mezclarla con zumo y agua para su administración soluble.

En 1973, los investigadores chinos desarrollaron el fármaco conocido como antesiminina tras estabilizar la molécula y hacerla más efectiva, capaz de curar la malaria en los seres humanos, con la que se han salvado millones de vidas, especialmente en el mundo en vías de desarrollo, y sigue dejando beneficios a largo plazo para la lucha que no cesa contra esta enfermedad mortal.

viernes, 23 de septiembre de 2011

El zinc regula la comunicación entre las células cerebrales

El zinc es un oligoelemento importante siendo el segundo más abundante en nuestro cuerpo después del hierro, encontrándose ampliamente distribuido por todo el organismo siendo necesario para un correcto funcionamiento del sistema inmunitario, además de jugar un papel importante en la división y crecimiento de las células, así como en la cicatrización de heridas y en el metabolismo de los hidratos de carbono. También es necesario para los sentidos del olfato y del gusto. Durante el embarazo, la lactancia y la niñez, el cuerpo necesita zinc para crecer y desarrollarse correctamente.

Se encuentra en alimentos ricos en proteínas como lo son las carnes de ternera, cerdo y cordero que contienen mayor cantidad de zinc que el pescado. Otras fuentes buenas de zinc son las nueces, los cereales enteros, las legumbres y la levadura de cerveza.

Ahora, investigadores de un proyecto de colaboración entre el Centro Médico de la Universidad de Duke en Durham y químicos del Instituto de Tecnología de Massachusetts, ambos en Estados Unidos, han sido capaces de observar el zinc en acción mientras regulaba la comunicación entre las neuronas del hipocampo, lugar del cerebro donde se producen los procesos de aprendizaje y memoria y donde una perturbación de la comunicación puede contribuir a la epilepsia, estudio que ha sido publicado en la revista "Neuron".

Los suplementos de zinc se venden comúnmente sin receta médica para el tratamiento de algunos trastornos cerebrales, entre los que está la depresión, aunque aún no está claro si estos suplementos modifican el contenido de zinc en el cerebro o la eficacia de la comunicación entre las células nerviosas, pues todavía no se ha determinado cuáles son las concentraciones de zinc adecuadas para conseguir estos efectos.

El consumo de nueces ayuda a mejorar la capacidad para diferenciar las respuestas correctas

Hubo un tiempo en que en la Medicina se explicaban muchas cosas con la famosa teoría de las formas o de las signaturas, en la que se hacía referencia a que la forma o el color de una determinada sustancia servía para tratar aquellos órganos de colores o formas similares, y así la celidonia cuyo látex es verde se utilizaba  para el tratamiento del hígado y la vesícula biliar, la pulmonaria cuya hoja recuerda un pulmón para afecciones respiratorias o el rubí de color rojo para problemas relacionados con la sangre. Pues bien, ahora podíamos añadir a esa lista interminable a las nueces, que nos recuerdan un cerebro con sus dos hemisferios, y que desde ese punto de vista, esa forma explicaría sus notables efectos sobre la capacidad deductiva y los déficits cognitivos.

Y esa es la conclusión a la que han llegado investigadores de la Universidad Andrews, en Estados Unidos, que publicaron en la revista "British Journal of Nutrition", un estudio en el que se concluye que el consumo de nueces puede ayudar a mejorar el pensamiento crítico, especialmente el razonamiento deductivo, específicamente, la habilidad de discernir lo verdadero de lo falso, las respuestas correctas de las que no lo son.
Las nueces son una alimento muy nutritivo que contiene numerosos componentes potencialmente neuroprotectores, entre los que están antioxidantes, polifenoles y ácido alfalinoléico de la serie omega 3, que parecen actuar de forma sinérgica en estos efectos cerebrales.

Los resultados de este estudio se suman a los de otros trabajos que muestran los beneficios de este fruto seco para la actividad mental, entre ellos una investigación publicada también en el "British Journal of Nutrition" que detalla como la dieta que contiene hasta un 6 por ciento de nueces --unos 30 gramos para consumo humano-- fue capaz de revertir los déficits cognitivos y motores relacionados con la edad en ratas mayores. Otro estudio publicado en "Neurochemical Research" sugiere que las nueces podrían proteger las células cerebrales del daño oxidativo.