viernes, 14 de octubre de 2011

Asocian el uso de suplementos de vitamina E con un mayor riesgo de padecer cáncer de próstata

Un nuevo estudio publicado en la revista JAMA en el que se analizaron los datos de unos 35.000 hombres, ha demostrado que los sujetos que recibieron suplementos diarios de vitamina E, presentaban un riesgo significativamente mayor de padecer cáncer de próstata.

A pesar de la evidencia preclínica y epidemiológica de que el selenio y la vitamina E pueden reducir el riesgo de sufrir cáncer de próstata, el informe inicial (publicado en diciembre de 2008), llamado Selenium and Vitamin E Cancer Prevention Trial (SELECT), no encontró ninguna reducción en el riesgo de cáncer de próstata relacionada con el selenio o la vitamina E, pero sí una relación estadísticamente no significativa entre el riesgo de cáncer de próstata y la vitamina E.

En ese estudio, el doctor Eric A. Klein de la Clínica Cleveland, en Estados Unidos, y sus colaboradores, examinaron los efectos a largo plazo de la vitamina E y el selenio sobre el riesgo de sufrir cáncer de próstata en hombres relativamente sanos. SELECT incluyó un total de 35.533 hombres de 427 lugares geográficos en Estados Unidos, Canadá y Puerto Rico, cuyos datos fueron registrados entre agosto de 2001 y junio de 2004 (los criterios de inclusión incluyeron una prueba de antígeno prostático específico, un tacto rectal no sospechoso de cáncer de próstata, y edades comprendidas entre los 50 y los 55 años).

El nuevo análisis, por otro lado, incluyó a 34.887 hombres, que fueron asignados aleatoriamente a uno de los cuatro grupos de tratamiento: 8752 tomaron selenio (200 mcg / día); 8737, vitamina E (400 IU / día); 8702, ambos agentes, y 8.696 placebo, con un seguimiento planificado de un mínimo de 7 años y un máximo de 12.

Desde el inicio, se diagnosticarosn 521 cánceres de próstata adicionales: 113 en el grupo placebo, 147 en el grupo de vitamina E, 143 en el grupo de selenio, y 118 en el grupo de combinación. Los investigadores observaron que la tasa de detección del cáncer de próstata fue superior en todos los grupos de tratamiento en comparación con el placebo, pero sólo fue estadísticamente significativa en el grupo de la vitamina E (un 17 por ciento de aumento en la tasa de detección de cáncer de próstata).

En comparación con el grupo placebo, donde 529 hombres desarrollaron cáncer de próstata, 620 hombres en el grupo de la vitamina E desarrollaron este cáncer, 575 en el grupo del selenio y 555 en el grupo de selenio combinado con vitamina E. La diferencia en las tasas de cáncer de próstata entre la vitamina E y el placebo se hizo evidente durante el tercer año.

Según los autores, teniendo en cuenta que más del 50 por ciento de las personas mayores de 60 años toman suplementos que contienen vitamina E, y que el 23 por ciento de ellos toma por lo menos 400 UI (a pesar de que la cantidad recomendada de ingestión dietética diaria es de tan sólo 22,4 UI) las nuevas observaciones son especialmente importantes.

Los investigadores señalan que el hecho de que el aumento del riesgo de cáncer de próstata en el grupo de la vitamina E se hiciera aparente después de años de seguimiento, sugiere que los efectos sobre la salud de estos agentes pueden continuar después de este tiempo.

Según los autores, el aumento observado del 17 por ciento en la incidencia de cáncer de próstata demuestra el potencial dañino de algunas sustancias biológicamente activas aparentemente inocuas, como las vitaminas; por ello instan a los consumidores a ser escépticos ante estos productos en ausencia de una fuerte evidencia de beneficio demostrado en ensayos clínicos.

Fuente: http://www.europapress.es/salud/noticia-asocian-uso-suplementos-vitamina-mayor-riesgo-padecer-cancer-prostata-20111013104051.html

El consumo de verduras puede cambiar el efecto de los genes sobre las enfermedades cardíacas

¿Quien ha dicho que lo que está escrito en los genes tiene que cumplirse indefectiblemente?

Durante mucho tiempo se ha pensado que los genes heredados -y sus efectos- no podían cambiarse, pero ahora, un equipo internacional de científicos dirigido por investigadores de la Universidad McMaster y la Universidad McGill (ambas en Canadá) ha desafiado esta creencia. Los investigadores han descubierto que un gen -el principal marcador de la enfermedad cardíaca- puede ser modificado mediante la ingesta de cantidades generosas de frutas y verduras crudas. Los resultados del estudio han sido publicados en el último número de la revista 'PLoS Medicine'.

La población con variaciones genéticas en el cromosoma 9p21 tiene mayor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, pero sorprendentemente, una dieta saludable es capaz de debilitar significativamente el efecto de dichas enfermedades.

La investigación, que representa uno de los mayores estudios sobre la interacción entre los genes y la dieta que se han realizado sobre la enfermedad cardiovascular, implicó el análisis de más de 27.000 personas de países árabes, Europa, Asia del Sur, China y América Latina, y el efecto de sus dietas sobre el gen 9p21. Los resultados sugieren que los individuos con el genotipo de alto riesgo que consumieron una dieta compuesta principalmente de verduras, frutas y bayas, tenían un riesgo similar de sufrir un ataque al corazón que aquellos con el genotipo de bajo riesgo, por lo que se debe cumplir la recomendación de consumir al menos 5 raciones de frutas y verduras al día.

El mecanismo de acción mediante el cual interactúan los alimentos sobre la expresión de los genes, es aún desconocido, y aunque quedan aún por realizar investigaciones para dilucidar estos procesos, los resultados y la evidencia científica, está ahí.

jueves, 13 de octubre de 2011

Los antioxidantes tienen distintos efectos en el cáncer de mama

Las mujeres con cáncer de mama que toman antioxidantes tendrían un aumento o descenso del riesgo de morir o volver a desarrollar un tumor, según la vitamina que utilicen.

Así lo afirma un estudio publicado en la revista "Cancer" que siguió a un grupo de 2.264 mujeres con el cáncer en estadio inicial, observando que las que consumían vitaminas C o E tenían menos riesgo que el resto de volver a desarrollar un tumor en cinco años.

Por el contrario, las mujeres que consumían una mezcla de carotenoides tenían más riesgo de morir por la enfermedad, u otra causa, que las que no lo hacían. Los carotenoides incluyen nutrientes como la vitamina A, el betacaroteno y la luteína.

En cuanto a otros antioxidantes, la Sociedad Estadounidense del Cáncer y el Instituto Estadounidense para la Investigación del Cáncer sostienen que no existe demasiada evidencia como para recomendar el uso de suplementos alimentarios para prevenir el cáncer o la recurrencia tumoral.

También existe preocupación sobre el uso de altas dosis de antioxidantes durante la quimioterapia o la radioterapia. Los antioxidantes protegen a las células del daño oxidativo. Los fármacos oncológicos y la radioterapia funcionan en parte generando ese daño. De modo que, en teoría, los antioxidantes en altas dosis podrían reducir la efectividad del tratamiento.

El 81 por ciento de las mujeres incluidas en el estudio, dijo haber tomado por lo menos un suplemento con antioxidantes en los dos años posteriores al diagnóstico.

En los cinco años siguientes, las participantes que habían tomado suplementos de vitaminas C o E entre seis y siete días a la semana tenían menos riesgo de volver a desarrollar cáncer. El 15 por ciento de las 540 usuarias de vitamina C tuvo un tumor recurrente, comparado con el 19 por ciento de las 1.072 mujeres que no la consumían. Algo similar ocurrió con la vitamina E.

Por otro lado, el riesgo de morir por el cáncer u otra causa aumentó en las consumidoras de cualquier combinación de carotenoides. El 18 por ciento de las 89 usuarias de carotenoides entre seis y siete días por semana, murió por cáncer mamario, comparado con menos del 7 por ciento de las mujeres que no consumían esos productos.

Taambién está por dilucidar si gran parte del beneficio asociado con las vitaminas C y E podría explicarse por "el sesgo del usuario saludable", es decir, las usuarias de suplementos alimentarios suelen tener hábitos saludables.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Un estudio afirma que en muchas ocasiones tomar suplementos vitamínico-minerales puede resultar excesivo

Según un estudio realizado en Estados Unidos y publicado en "The American Journal of Clinical Nutrition", las personas que toman suplementos vitamínico-minerales para aumentar la ingesta de estos nutrientes, en realidad podrían estar recibiendo una excesiva cantidad de éstos que incluso podría provocarles ciertos problemas de salud, ya que por lo general éstas personas, cuidan más su dieta y a través de ella también reciben un aporte de estas vitaminas y minerales, por lo quetoman más vitaminas quienes menos las necesitan.

Entre los nutrientes que se toman en exceso, está el hierro, que puede provocar problemas de salud potencialmente graves.

Los investigadores emplearon encuestas de alimentación para evaluar la ingesta de minerales entre los 8.860 hombres y mujeres entre el 2003 y el 2006, observando que quienes añadieron a la dieta suplementos alimenticios que contenían ocho importantes minerales -calcio, hierro, magnesio, zinc, fósforo, cobre, potasio y selenio- eran mucho menos propensos a estar recibiendo cantidades inadecuadas de esos minerales a través de la dieta, siendo esta relación más fuerte en las mujeres, que son más propensas que los hombres a tomar suplementos.

Además de comer mejor, los consumidores de este tipo de suplementos suelen tener estilos de vida más saludables que los no consumidores.

Otro dato curioso es que aproximadamente una cuarta parte de los consumidores de suplementos, y el 71 por ciento de los no consumidores, no reciben la cantidad diaria recomendada de calcio: entre 800 y 1.000 miligramos diarios para los hombres mayores de 51 años y entre 1.000 y 1.200 miligramos diarios para las mujeres de la misma edad. Entre las personas mayores se daba la paradoja de que era el grupo poblacional más propensas a quedarse cortas a la hora de satisfacer sus necesidades diarias de calcio, pero también a sobrepasarlas, pues el 16 por ciento de las mujeres de entre 51 y 70 años registraban una ingesta diaria de calcio superior al límite máximo aconsejado.
Los consumidores de suplementos también eran más propensos a aumentar su ingesta de magnesio y zinc por encima de los máximos recomendados, aunque se desconocen las consecuencias de esos excesos sobre la salud, si es que las hay.

sábado, 8 de octubre de 2011

Los ácidos grasos del pescado y del aceite de oliva virgen ayudan a prevenir la pancreatitis.

Un estudio realizado por investigadores del Departamento de Fisiología de la Universidad de Granada, en el que se analizaron distintos ingredientes de la dieta mediterránea y cuál es su papel, previniendo o atenuando el daño celular, y  publicado en la revista "Proceedings of the Nutrition Society", ha comprobado que el ácido oleico e hidroxitirosol, abundantes en el aceite de oliva virgen, y los ácidos grasos poliinsaturados n-3, presentes en la grasa del pescado, actúan sobre los mecanismos celulares implicados en el desarrollo de la pancreatitis aguda, una enfermedad con etiología oxidativo-inflamatoria, por lo que pueden ser considerados como potenciales ingredientes funcionales en relación a la prevención o atenuación de la gravedad de esta patología.

Se trata del primer estudio en el que se ha examinado cómo los ácidos grasos y antioxidantes afectan los mecanismos celulares del proceso inflamatorio local en el páncreas.

Para la autora principal de este trabajo, María Belén López Millán, "existen cada vez más pruebas de que en el origen de las enfermedades crónicas aparecen mecanismos comunes oxidativo-inflamatorios que subyacen en la iniciación y desarrollo de estas enfermedades. También se conoce que la dieta tiene un papel importante actuando a través de sus componentes (nutrientes y compuestos bioactivos) sobre estos procesos, evitando o disminuyendo la incidencia patológica de estos daños por sus efectos antioxidantes (compuestos fenólicos) y antiinflamatorios (ácidos grasos omega 3)"

Fuente: http://www.europapress.es/salud/salud-bienestar-00667/noticia-acidos-grasos-aceite-oliva-virgen-pescado-ayudan-prevenir-pancreatitis-20111006153134.html

miércoles, 5 de octubre de 2011

Té verde contra la obesidad

Según los científicos de la Universidad de Penn State, en Estados Unidos, el compuesto, llamado epigalocatequina-3-galato (EGCG), parece actuar limitando la absorción de grasa en el organismo, según un estudio realizado con ratones obesos a los que se alimentó con una dieta rica en grasas, por lo que podría servir como una herramienta en la lucha contra la obesidad en humanos, según afirma el estudio publicado en la revista "Obesity".
En el estudio, los científicos alimentaron a dos grupos de ratones, todos obesos, con una dieta rica en grasas, uno de los cuales recibió como parte de su dieta, un suplemento de EGCG, observándose que aquellos que tomaron el suplemento aumentaron de peso mucho más lentamente (45%) que el otro grupo de animales que comió la misma dieta.

Además de aumentar menos peso, los ratones del grupo del suplemento mostraron un incremento de 31% en el nivel de lípidos fecales (grasa en las heces), lo cual demuestra -afirman los investigadores- que la EGCG limita la absorción de grasas, además de mejorar la habilidad de utilizar la grasa.

La dosis equivalente en humanos a la que se empleó en ratones, serían de 10 tazas al día, por lo que aunque con un menor número de tazas se consiga el efecto, resulta más efectivo si se toma en forma de suplementos sin olvidar que lo único que realmente se ha demostrado eficaz para mantener un peso corporal sano es consumir una dieta baja en grasas y hacer ejercicio.

Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/10/111005_te_verde_obesidad_men.shtml

sábado, 1 de octubre de 2011

La electroacupuntura aumenta el éxito de la fertilización in vitro (FIV)

La electroacupuntura es una técnica usada en la medicina tradicional tradicional, en la que se combina el uso de las agujas y la estimulación eléctrica, enviando una pequeña corriente eléctrica a través de la aguja, después de su inserción en el punto acupuntural.

Ya en 2002, un estudio realizado en el 2002 en Alemania fue el primero en demostrar un aumento de la tasa de embarazos con el uso de la acupuntura tradicional en mujeres tratadas con FIV, aunque el estudio no analizó la tasa de nacimientos.

Ahora, un estudio publicado en la revista "Fertility and Sterility" realizado con 309 mujeres que se sometieron a fertilización in vitro (FIV), concluyó que aquellas que habían recibido electroacupuntura tras la transferencia de los embriones tuvieron más posibilidades de tener un hijo, pues los datos mostraron una posibilidad del 37 por ciento frente a un 21 por ciento del grupo tratado con una versión placebo de la técnica.

La sesión se dio 30 minutos después de la transferencia embrionaria. Además, un tercer grupo se trató con una sesión de electroacupuntura adicional el día previo a la transferencia de los embriones, observándose  que el 42 por ciento logró tener un bebé, aunque los investigadores dicen que la diferencia con el grupo tratado con una sola sesión podría atribuirse a un sesgo estadístico.