jueves, 24 de noviembre de 2011

Prueban el efecto anticancerígeno de las hojas del olivo y su posible uso para el tratamiento de la leucemia

Un estudio de la Universidad de Córdoba (UCO), coordinadora del Campus de Excelencia Internacional en Agroalimentación CeiA3, en el que han participado científicos de los departamentos de Genética y Química Analítica, prueba las propiedades anticancerígenas de las hojas del olivo, hasta ahora desechadas por la industria y empleadas sólo como biomasa, y sobre las que ya se han realizado varios estudios internacionales.
Según informa la UCO en una nota, los resultados del estudio se han publicado recientemente en la revista 'Mutation Research Genetic Toxicology and Enronmental Mutagénesis' y la principal novedad radica, en primer lugar, en la identificación y cuantificación de los fenoles --componentes naturales-- de las hojas de olivo que impactan directamente en las células.
Y, en segundo, por los dos ensayos realizados: uno en 'Drosophila menalogaster' --un insecto conocido popularmente como la mosca del vinagre--, donde se ha mostrado un potente efecto protector de estos extractos frente al daño oxidativo 'in vivo', y otro, en el que los investigadores de la UCO han probado el efecto citotóxico y proapoptótico --inductor de muerte celular-- de estos extractos y de sus fenoles mayoritarios contra la línea tumoral de leucemia humana (HL60).
En este sentido, el director del estudio, el investigador y doctor por la UCO Jaouad Anter, destaca que estos resultados permiten concluir que "los extractos de hojas de olivo y sus fenoles mayoritarios presentan unas propiedades antioxidante y quimiopreventivas con posibles aplicaciones no solo terapéuticas como el tratamiento de cáncer sino también ecológicas y económicas, en lo que aprovechamiento de la biomasa residual se refiere".

El consumo de café protege del cáncer de endometrio

El consumo prolongado de café puede estar asociado a una reducción del riesgo a sufrir cáncer de endometrio y, en general, podría prevenir frente a los tipos de cáncer relacionados con la obesidad, el estrógeno o la insulina, según un estudio que se publica en el último número de Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention.

El doctor Edward Giovannucci, profesor de nutrición y epidemiología en la Facultad de Salud Pública de Harvard, afirma que el café está emergiendo como un agente protector frente a los tumores relaciones con la obesidad, los estrógenos y la insulina. «El café ya ha demostrado su protección contra la diabetes debido a su efecto en la insulina. Así que abrimos la hipótesis obre la posible reducción de algunos cánceres también», dice Giovannucci, director del estudio.

Los investigadores estudiaron la relación entre el consumo de café y el cáncer de endometrio en 67.470 mujeres. Durante los 26 años que duró el seguimiento, documentaron 672 casos de este tipo de tumor. Beber más de cuatro tazas de café al día se relacionó con un 25% menos de riesgo de sufrir cáncer de endometrio; mientras que si se consumían entre dos y tres tazas diarias el riesgo se reducía en un 7%. Además, los investigadores descubrieron que el descafeinado también goza de esta propiedad, ya que beber más de dos tazas al día reducía el riesgo en un 22 por ciento.

Giovannuci ha mostrado su esperanza de que este estudio lidere futuras investigaciones sobre el efecto del café en el desarrollo de cáncer. Eso sí, advierte de que si el café se acompaña de un cigarrillo, obviamente los efectos positivos se desvanecen.

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/cafe-para-prevenir-cancer-endometrio-10677.html

miércoles, 23 de noviembre de 2011

La ingesta de pescado azul durante el embarazo, mejora el funcionamiento del cerebro de los niños.

En el mes de Junio, el Ministerio de Sanidad español a través de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), recomendó a embarazadas y niños pequeños, que se abstuvieran de consumir pescado azul de gran tamaño, por haberse detectado en ellos altas concentraciones de metales pesados, al ser los que más grasa poseen y por tanto donde más se pueden acumular estos elementos. Poco después se relajó esta alerta, pero no se retiró (ver por ejemplo: http://www.medicosypacientes.com/noticias/2011/07/11_07_01_aesan o http://www.youtube.com/watch?v=3STBTo0ncmg )

Ahora, investigadores alemanes recomiendan que el consumo de pescado durante el embarazo mejora el funcionamiento del cerebro de los niños, según han demostrado los resultados de un estudio realizado por investigadores del Helmholtz Zentrum München, German Research Centre for Environmental Health, en Alemania, en el marco del "Proyecto Nutrimenthe".

La afirmación de que 'el pescado es bueno' está cada vez más respaldada por evidencias científicas. En concreto, el pescado azul es la mayor fuente de ácidos grasos de cadena larga omega-3, que incluye el ácido docosahexaenoico (DHA, por su siglas en inglés), un importante componente estructural de las células, sobre todo las del cerebro, y que se acumula durante el desarrollo.

Sin embargo, aún no se había constatado que estos beneficios se tradujeran en términos de actividad mental. El Estudio ALSPAC, iniciado en 1991 para entender los factores genéticos y medioambientales implicados en el desarrollo de enfermedades, ya demostró que la ingesta de pescado durante el embarazo está relacionada con el cociente intelectual, sobre todo la inteligencia verbal del niño a los ocho años.
Los resultados del 'Proyecto Nutrimenthe', presentados por la doctora Eva Lattka, del Helmholtz Zentrum München, German Research Centre for Environmental Health, ha confirmado que los niños nacidos de las mujeres que realizaron los mayores consumos de pescado durante el embarazo lograban los mejores resultados en los test de inteligencia verbal, habilidades motoras y sociabilidad.

Para evitar estos problemas a la hora de recomendar estos ácidos grasos y dad la imposibilidad de evitar que nuestros mares sigan tan contaminados, lo mejor es por tanto tomarlos en forma de un suplemento de aceite de pescado que nos garantice que posee un certificado de ausencia de metales pesados, o ingerir estos ácidos grasos a partir de un suplemento de aceite de krill, que al ser recogido de aguas limpias del oceano Antártico, no posee estas sustancias tan nocivas.
Fuente: http://www.europapress.es/salud/noticia-ingesta-pescado-embarazo-mejora-cerebro-ninos-20111121183040.html

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Los probióticos mejoran los niveles de transaminasas en pacientes con hepatitis alcohólica

Un estudio presentado en la Asociación Estadounidense para el Estudio de la Enfermedad Hepática, en San Francisco y llevado a cabo por científicos del Hospital del Sagrado Corazón y la Universidad de Hallym, en Corea del Sur, revela que los probióticos mejorarían la función hepática en pacientes con hepatitis alcohólica.

Los pacientes que durante siete días ingirieron cultivos de Lactobacillus subtilis y Streptococcus faecium tuvieron un aumento de las enzimas hepáticas al recomponer el microambiente intestinal

El estudio se llevó a cabo con 40 pacientes: 23 tomaron 1.500 mg por día de probióticos y 17, placebo. A los siete días, el grupo tratado con los probióticos obtuvo mejores resultados según el Indice de Maddrey, un indicador pronóstico de hepatitis alcohólica, pasando el puntaje promedio de 39 a 22 (un resultado superior a 32 indica un mal pronóstico). Además, la albúmina creció de 3,1 a 3,4 g/dL y la bilirrubina, pasó de 28,8 a 16,2 mg/dL, mientras que la aspartato aminotransferasa (AST- GOT) se redujo de 432 a 57 UI/L; la alanino aminotransferasa (ALT-GPT), de 150 a 63 UI/L; la fosfatasa alcalina, de 137 a 122 UI/L, y la gamma glutamil-transferasa (GGT), de 383 a 189 UI/L, siendo todos estos cambios estadísticamente significativos.

Sólo se registraron dos mejoras significativas en el grupo tratado con placebo: la aspartato aminotransferasa bajó de 157 a 76 UI/L y la fosfatasa alcalina, de 123 a 108 UI/L.

El equipo ha comenzado ya un nuevo estudio sobre 120 pacientes y cuyos resultados estarán disponibles el próximo año.

Como remarcan los autores, aunque los probióticos demuestren ser efectivos, el tratamiento debería incluir también un programa de abstinencia y apoyo psicológico.

Una dieta rica en fibra procedente de cereales y granos integrales, reduce el riesgo de cáncer de colon

Tomar una dieta rica en fibra puede reducir el riesgo de cáncer colorrectal, sobre todo si la fibra proviene de los cereales y granos integrales, según una revisión realizada por investigadores británicos y holandeses que analizaron 25 estudios que incluían un total de casi dos millones de personaspublicado en la edición online del 11 de noviembre de la revista British Medical Journal.

En comparación con los consumos más bajos de fibra, cada aumento de diez gramos al día en la fibra dietética total y en la fibra de cereales se asoció con una reducción de diez por ciento en el riesgo de cáncer colorrectal. Consumir 90 gramos o más al día de granos integrales se asociaba con una reducción de alrededor de 20 por ciento en el riesgo.

La revisión no encontró una evidencia significativa sobre una relación entre la fibra procedente de frutas o verduras con el riesgo de cáncer colorrectal, aunque sin embargo, un estudio anterior encontró que una ingesta alta de frutas o verduras se asociaba con una reducción en el riesgo de cáncer colorrectal, lo que sugiere que otros componentes de las frutas y verduras que no son la fibra podrían tener algo que ver.

También observaron que una dieta rica en fibra podría reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes tipo 2, sobrepeso, obesidad y posiblemente en el riesgo general de muerte.

Anthony Starpoli, M.D., gastroenterologist, Lenox Hill Hospital, New York City; BMJ, news release, Nov. 11, 2011

lunes, 14 de noviembre de 2011

El déficit de vitamina C se asocia con un mayor riesgo de insuficiencia cardíaca

Los niveles bajos de vitamina C se asocian con mayor sensibilidad a la proteína C reactiva y menos intervalos de tiempo sin alteraciones cardiacas graves o muerte por insuficiencia cardiaca, según un estudio de la Universidad de Ulsan, en Corea del Sur, presentado en la Reunión Anual de la Asociación Americana del Corazón (AHA en siglas inglesas), que se está celebrando en Orlando.

Si se comparan con los pacientes que siguen una dieta con alto contenido de vitamina C, los que tienen una baja ingesta de dicho micronutriente son 2,4 veces más propensos a tener una alta sensibilidad a los niveles de proteína C reactiva, un marcador de inflamación y un conocido factor de riesgo de enfermedad cardiaca.

Los participantes en el estudio, cuyos niveles de vitamina C y los de sensibilidad a la proteína C reactiva eran de unos 3 miligramos, tenían dos veces más riesgo de morir por enfermedad cardiovascular al año de seguimiento.

La edad media de los 212 participantes que se incluyeron en el estudio, era de 61 años y un tercio eran mujeres. El 45 por ciento presentaban insuficiencia cardiaca de moderada a grave.  De ellos, el 39 por ciento de los pacientes tenían una ingesta inadecuada de vitamina C y el 44 por ciento niveles de sensibilidad a la proteína C reactiva superiores a 3 mg/L.

Las vías inflamatorias en los pacientes con insuficiencia cardiaca pueden deberse a que los déficits de vitamina C influyen en el pronóstico. "Un aumento de los niveles de sensibilidad a la proteína C reactiva se traduce en un empeoramiento de la insuficiencia cardiaca".

Los autores del trabajo han indicado que la dieta es la mejor fuente de vitamina C, por lo que se debe reforzar el consumo de frutas y verduras diarias.

martes, 8 de noviembre de 2011

El yoga logra que las mujeres con dolor de espalda puedan moverse

Investigadores de la Universidad de York en Inglaterra, han publicado en la revista "Annals of Internal Medicine" que el yoga ayuda a las personas a moverse y a realizar sus tareas, auqnue esta antigua práctica no pareció reducir el dolor de espalda en sí.

El hallazgo llega poco después de resultados similares en una investigación de EE. UU., publicada la semana pasada por investigadores de la Universidad de Washington en la revista "Archives of Internal Medicine". Ese estudio encontró que las personas que sufren de dolor crónico de la espalda baja pueden obtener alivio al participar en clases de yoga lideradas por un instructor o en clases de estiramiento.

Aunque el estudio de la semana pasada se enfocó en el alivio del dolor de espalda, en lugar de una mejora en la función de la espalda, ambos nuevos estudios hallaron que las clases de yoga funcionaban mejor en comparación con que la gente simplemente intentara aliviarse con libros de autoayuda sobre el dolor de espalda.

Para evaluar qué papel podría desempeñar el yoga en el alivio del dolor de espalda, entre 2007 y 2010 el equipo se enfocó en la experiencia de poco más de 300 pacientes británicos de dolor de espalda, la mayoría mujeres de mediana edad que en el momento en que se inició el estudio habían padecido un promedio de diez años de dolor de espalda.
Durante el estudio, todos los participantes continuaron con su estándar anterior de atención para el dolor de espalda (que podía incluir medicamentos, terapia de masaje o tratamiento quiropráctico), complementado con la distribución de un folleto de educación sobre el dolor de espalda, pero a la mitad de los participantes aproximadamente, también se les ofreció un curso de yoga de tres meses con doce sesiones basada en las formas "asana" y "pranayama" de yoga, e incluían una variedad de técnicas de relajación y concentración mental.

El resultado: los cuestionarios sobre la discapacidad y el dolor completados al final del programa de yoga, además de tres y seis meses después, revelaron que los que habían participado en las clases de yoga informaron de una mejor función de la espalda en todas las coyunturas, en comparación con el grupo que no recibió yoga aunque el dolor de espalda y la salud general no fueron mejores en el grupo de yoga que en el otro grupo. Aún así, los participantes en yoga expresaron una mayor confianza que los del grupo que no recibió yoga en su capacidad de realizar actividades normales tanto al final de las clases de yoga como tres meses más tarde.

FUENTES:
Helen E. Tilbrook, B.Sc., M.Sc., York Trials Unit, department of health sciences, University of York, Heslington, U.K.; Karen J. Sherman, Ph.D., M.P.H., associate professor, department of epidemiology, University of Washington, and senior investigator, Group Health Research Institute, Seattle; Nov. 1, 2011, Annals of Internal Medicine.