miércoles, 18 de enero de 2012

Un estudio avala que la dieta rica en magnesio reduce el riesgo de accidentes cerebrovasculares (ACVA)

Las personas que consumen muchos alimentos ricos en magnesio, como vegetales de hoja verde, nueces y legumbres, padecen menos accidentes cerebrovasculares, según un estudio internacional que contó con casi 250.000 participantes tras examinar los datos de los estudios publicados sobre el magnesio en los últimos 45 años.

Pero los autores del estudio, publicado en American Journal of Clinical Nutrition, no recomendaron tomar suplementos diarios de magnesio, dado que sus análisis se concentraron en el mineral presente en los alimentos y los resultados del hallazgo podrían deberse a otros nutrientes de los alimentos.

"La ingesta de magnesio en la dieta está inversamente asociada con el riesgo de accidente cerebrovascular, especialmente de ACV isquémico", escribió la autora Susanna Larsson, profesora del Instituto Karolinska en Estocolmo, Suecia.

En siete estudios publicados en los últimos 14 años, unas 250.000 personas de Estados Unidos, Europa y Asia fueron seguidas durante un promedio de 11,5 años. Alrededor de 6.500 de ellas, que equivale al 3%, tuvo un ACVA en ese espacio de tiempo. Por cada 100 miligramos extra de magnesio que ingería una persona al día, caía un 9% el riesgo de un ACV isquémico (el tipo más común que suele estar provocado por un coágulo sanguíneo que interrumpe el flujo sanguíneo cerebral).

lunes, 16 de enero de 2012

Las uvas previenen la degeneración macular, de forma más intensa que la luteína

Los antioxidantes contenidos en las uvas ayudarían a prevenir la degeneración macular, una de las principales causas de ceguera en la edad avanzada, según un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad Fordham en Nueva York.

Para el estudio se tomaron ratones propensos genéticamente a desarrollar degeneración macular, que se dividieron en varios grupos, cada uno con una alimentación específica: una dieta enriquecida con uvas, una dieta rica en luteína y una dieta simple.

Al final del estudio los investigadores observaron que los ratones que habían consumido las uvas tenían una retina mucho más sana y un riesgo significativamente menor de padecer degeneración macular. Los beneficios de las uvas, además, resultaron ser mayores incluso a los de la luteína.

"Bastaría consumir uvas generosamente durante toda la vida, especialmente en la juventud, para obtener grandes beneficios visuales en la edad avanzada", asegura la Dra. Silvia Finnemann, del Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad Fordham.

Para la Dra. Finnemann, éste constituye un hallazgo importante: "La degeneración macular no tiene cura, pero sin duda pueden prevenirse o aminorarse sus efectos, y las uvas jugarían un papel importante para lograrlo. Habría que motivar a la gente a consumir uvas y a disfrutarlas en todas las etapas de su vida, no sólo para cuidar su visión, sino por otros beneficios que pueden tener".

sábado, 14 de enero de 2012

La acupuntura supera levemente a placebo para tratar la migraña

La acupuntura china tradicional superaría levemente a la "acupuntura placebo" en la prevención de las migrañas, según un estudio publicado en Canadian Medical Association Journal.

Numerosos estudios previos habían demostrado que la acupuntura alivia las migrañas. Pero, en general, la acupuntura "real" no actuó mejor que la acupuntura "falsa", en la que las agujas penetran superficialmente en la piel o en puntos que no son los tradicionales de esta técnica, lo que cuestiona si la acupuntura actúa por efectos "no específicos", según comenta el autor del estudio, el doctor Ying Li, de la Universidad Chengdu de Medicina Tradicional China, en China. Es decir que algunas personas se sentirían mejor porque así lo esperan o por la atención personal del acupuntor. Sin embargo, otros expertos consideran que estos resultados no quieren decir que la acupuntura sólo proporciona un "efecto placebo" contra la migraña.

El equipo de Li reunió a 480 adultos con migrañas por lo menos dos veces al mes. Al azar, los dividieron en cuatro grupos: tres recibieron uno de tres tipos de acupuntura en los puntos tradicionales con estimulación eléctrica agregada; el cuarto grupo recibió la versión placebo. En el caso de la versión placebo las agujas se colocaron en puntos de la piel no tradicionales y se les agregó la estimulación eléctrica, aunque las agujas no se manipularon para crear la llamada sensación de Qi. A todos los participantes se les ofrecieron 20 sesiones de acupuntura en cuatro semanas.

Al mes del tratamiento, los participantes con migraña de los cuatro grupos habían tenido menos episodios de dolor de cabeza: de los seis días iniciales al mes, pasaron a tener migraña unos tres días.

Al tercer mes del tratamiento, los grupos tratados con acupuntura "real" se sentían mejor, mientras que el grupo control seguía con los tres días mensuales con migraña. Pero esa ventaja fue "clínicamente menor", según el equipo, que no hizo comentarios sobre el estudio.

¿Eso quiere decir entonces que los beneficios de la acupuntura son imaginarios? No, según dijo el doctor Albrecht Molsberger, de la Universidad de Ruhr, en Bochum, Alemania, y que escribió un editorial sobre el estudio. El problema, es que la acupuntura falsa no es realmente un placebo. Tendría efectos fisiológicos reales.

"El efecto de la acupuntura placebo es tan fuerte y duradero que intervendrían otros factores importantes, como la estimulación de las citoquinas o las endorfinas", dijo Molsberger, que también preside Forschungsgruppe Akupunktur, un centro de entrenamiento en el uso de la acupuntura. Algunos expertos consideran que se tendría que desarrollar otro verdadero placebo y que se necesitan más estudios para confirmar la real efectividad de la acupuntura.

viernes, 13 de enero de 2012

Ponen en duda los beneficios saludables del reverastrol

Un equipo de investigadores de la University of Connecticut, en Estados Unidos, ha puesto en duda la existencia de un vínculo entre el resveratrol (una sustancia contenida en el vino tinto) y la posible ralentización del envejecimiento, tras descubrir datos falsos en un estudio que probaba la existencia de este vínculo.

El investigador Dipak K. Das, que dirigió el Centro de Investigación Cardiovascular de esta universidad, estudió el resveratrol en el marco de una investigación promovida por la University of Connecticut en 2007. Entre los descubrimientos que logró estaba que "la pulpa de la uva era tan cardiosaludable como su piel, aunque poseía diferentes propiedades antioxidantes".
Según esta universidad, una denuncia anónima llevó a la apertura de una investigación sobre el trabajo de Das, que comenzó en 2008. Un informe de 60.000 páginas fue el resultado y en sus páginas se señalaron 145 inclusiones de datos inventados o falsificados. Por ello, están siendo investigados varios miembros de este laboratorio, que podrían estar implicados, según apunta el informe.
La universidad ha "decidido no aceptar 890.000 dólares (unos 697.618 euros) en ayudas federales" que se le concedieron, según señalan en un comunicado, y ha comenzado ya los procedimientos para realizar las destituciones pertinentes.
Asimismo, los responsables del centro han avisado de la situación a 11 revistas que publicaron los datos del estudio de Das, entre ellas 'Antioxidants & Redox Signaling', donde Das fue uno de los editores jefe, y el 'Journal of Agriculture and Food Chemistry'.
Aunque muchos científicos han sido escépticos en relación con varias afirmaciones realizadas sobre resveratrol, ha suscitado un importante interés comercial.
GSK compró en 2008 Sirtris, una compañía que trabajaba con este compuesto, por un precio de 720 millones de dólares, pero después interrumpió el trabajo en la versión de un fármaco que simulaba su actividad porque los resultados fueron decepcionantes.
Una compañía que fabrica resveratrol bajo el nombre de 'Longevinex' fue el promotor de la investigación de Das, quien aparece en un video vendiendo este compuesto como la próxima 'Aspirina'.

jueves, 12 de enero de 2012

La vitamina B podría aumentar la memoria, aunque de forma modesta

Los adultos mayores que usan suplementos con vitamina B12 y ácido fólico durante dos años obtienen mejores resultados en los tests de memoria de corto y largo plazo que los que no toman esos complementos, según un estudio publicado en "American Journal of Clinical Nutrition" por Janine Walker, investigadora de la Universidad Nacional de Australia.
Aunque los beneficios son leves, pero alentadores, demuestran que las vitaminas tendrían un papel importante en la promoción del envejecimiento saludable, el bienestar mental y un buen funcionamiento cognitivo durante mucho más tiempo.

En este estudio participaron más de 700 personas, de entre 60 y 74 años, que tomaron una píldora diaria de ácido fólico y vitamina B12 o un placebo. Todos tenían signos de depresión, pero no depresión clínica. Las dosis de vitaminas fueron de 400 microgramo (mcg) de ácido fólico y 100 mcg de vitamina B12.

A los 12 meses, el equipo no observó diferencias entre los grupos en los resultados de los tests de funciones cognitivas, incluida la memoria, la atención y la velocidad. Pero dos años después, los que tomaron suplementos de vitaminas tuvieron un mejor rendimiento en los tests de memoria.

Se desconoce cómo las vitaminas reforzarían el funcionamiento cerebral, aunque no todos los estudios coinciden en sus beneficios. Una hipótesis es que las vitaminas reducen los niveles corporales de una molécula llamada homocisteína, que está asociada con la enfermedad cardiovascular y el deterioro cognitivo.


martes, 10 de enero de 2012

Glaucoma, una batalla contra la oscuridad

La noticia de hoy, no forma parte de un gran titular de los medios de comunicación de donde las extraigo para ser publicadas en este blog. La ha generado una persona "normal" como cualquiera de nosotros, a la que una enfermedad la privó del sentido de la vista provocándole muchos "sinsabores" a lo largo de su vida, pero que terminaron forjando su caracter de mujer luchadora y comprometida que la ha llevado a publicar su historia en un libro de muy fácil lectura.

María es una de mis pacientes, y en su libro nos abre el corazón de una niña que sufrió en el colegio, de una adolescente que se escondió, de una mujer que luchó y por fin, de una mujer que se reivindicó para mostrarnos una historia personal sobre como trascurre la vida cuando se padece una enfermedad congénita (glaucoma) que la ha privado de un sentido tan importante como es la visión, enfermedad que también heredó y padeció Álvaro, su hijo, un "fuera de serie", con una capacidad de adaptación que siempre me dejó sorprendido.

En la sinopsis de la contraportada, leemos: A pesar de ser una de las principales causas de ceguera, el Glaucoma, aún hoy, sigue siendo desconocido para muchos de nosotros, incluso para los propios afectados. “Glaucoma, una batalla contra la oscuridad”, es un libro basado en experiencias de María como afectada de un Glaucoma congénito. En él nos explica como esta enfermedad, poco a poco, ha ido privándola de uno de nuestros sentidos más importantes, la vista. Nos cuenta como su vida cotidiana se ha visto afectada debido a su baja visión, como ha sentido en su propia carne la ignorancia y la intolerancia de una sociedad llena de estereotipos que te dan de lado si no sigues su patrón, pero lo que más ha sentido tener que vivir, ha sido tener un hijo con Glaucoma, un niño que sin él saberlo, ha enseñado mucho a sus padres y a los que están a su alrededor.

Este libro es una reivindicación para sensibilizar al entorno social que la rodea de los derechos de las personas con baja visión, no videntes o invidentes, sino personas, que aún teniendo resto visual, no pueden acceder a determinados sectores por falta de accesibilidad, por eso, pide que se reflexione sobre ello y se tengan en cuenta estos derechos.

Esta publicación se puede solicitar en el correo de AGAF: asociaciondeglaucoma@yahoo

lunes, 9 de enero de 2012

Un mayor consumo de isoflavonas no protege del cáncer gástrico

Las sustancias similares al estrógeno que aporta la dieta rica en soja a veces están asociadas con una disminución del riesgo de desarrollar cáncer, pero un reciente estudio realizado en Japón sugiere que esa protección no tiene lugar cuando nos referimos al cáncer gástrico.

En un estudio para individualizar los efectos de las isoflavonas (o fitoestrógenos) y otros nutrientes de la soja, los autores no hallaron diferencia en el riesgo de desarrollar cáncer gástrico entre los que consumían mucha o poca cantidad de isoflavonas.

El equipo de Azusa Hara, del Centro Nacional de Oncología de Tokio, analizó datos de unas 85.000 personas residentes en Japón. Para ello estimaron la cantidad de isoflavonas que consumían a través de las respuestas a una encuesta realizada en los años 90. Posteriormente se realizó un control a finales del 2006 para determinar cuántos desarrollaron cáncer de estómago, obteniéndose una cifra de 1.250 participantes que desarrollaron la enfermedad, sin que hubiera diferencia de riesgo entre los que consumieron más y los que menos isoflavonas consumían.

Según el doctor Richard Peek, director de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt, en Nashville, Estados Unidos, el estrógeno protege del cáncer estomacal porque la enfermedad es mucho más común en los hombres, por lo menos hasta que las mujeres superan la menopausia. Y, según comentó Peek, existen ensayos en ratones que también lo habían sugerido.

Sin embargo, este estudio japonés identificó un mayor riesgo de desarrollar el cáncer en usuarias de la terapia hormonal que más alimentos con isoflavonas consumían que en las que menos los ingerían. Este efecto parece deberse a que las usuarias de terapia hormonal eran más propensas a fumar, beber y tener antecedentes familiares de cáncer estomacal, lo que también podría explicar la asociación observada.

El equipo escribe en American Journal of Clinical Nutrition que las limitaciones del estudio incluyen el uso de un cuestionario y no haber podido determinar si los participantes estaban infectados por la bacteria Helicobacter pylori, lo que también está asociado con un aumento del riesgo de desarrollar cáncer estomacal.