martes, 18 de mayo de 2010

Componentes del aceite de oliva virgen podrían inhibir los tumores cerebrales


Un grupo de investigadores del grupo Fisiología y Patología Experimental y Clínica de la Universidad de Jaén (UJA) se encuentran desarrollando un estudio en el que aplican los componentes antioxidantes del aceite de oliva virgen como aditivo en la bebida de la dieta para inhibir el desarrollo de tumores en el cerebro.

Esta iniciativa se enmarca en un proyecto de excelencia, de la categoría motriz, que la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia ha financiado con 186.000 euros, según indicó en una nota Andalucía Innova.

En concreto, los expertos analizarán un modelo animal de 'glioma maligno', un tipo de tumor en el que las células tumorales se difunden e infiltran en el cerebro. Para combatirlo, los expertos proponen aplicar dos componentes del aceite de oliva virgen, la oleuropeína y el hidroxitirosol, que cuentan con efectos biológicos demostrados, "entre los que se sugiere cierta capacidad anticancerígena".

"Existen muchas evidencias que demuestran una relación directa entre la ingesta de aceite de oliva virgen y un riesgo reducido de diversas enfermedades cardiovasculares y cáncer", explicó la responsable de la investigación, María Jesús Ramírez, que añadió que, sin embargo, las rutas de acción involucradas en la actividad de estos compuestos no son conocidas y en concreto, en el caso de gliomas, ni siquiera se han llevado a cabo estudios".

Por ello, los análisis de la UJA se centran en conocer la aplicabilidad de estos componentes minoritarios del aceite de oliva virgen no sólo como agentes antioxidantes, sino también como micronutrientes aplicables como aditivos alimentarios con un importante papel preventivo y de intervención frente a esta patología.

En cuanto a su papel como antioxidantes, los investigadores apuntan que el sistema nervioso es "especialmente vulnerable al daño oxidativo", debido a su alto consumo de oxigeno, que da lugar a la generación de elevados niveles de especies reactivas de oxígeno, y por su escaso contenido en defensas antioxidantes.

Así, los expertos se centran en determinar si el efecto antioxidante descrito para la oleuropeína y el hidroxitirosol podría participar en la disminución de los oxidantes a nivel cerebral y en la inhibición de la proliferación de las células tumorales. Según la hipótesis de los investigadores, esta reducción conllevaría la disminución del estado de atrofia y debilitamiento que caracteriza a esta enfermedad.

CÁNCER DE COLON, MAMA Y PIEL

Con respecto a los efectos anticancerígenos, señaló que algunos estudios 'in vitro' demostraron la capacidad de la oleuropeína y el hidroxitirosol, inhibiendo la proliferación de células tumorales de colon, mama y piel.

"Sin embargo, no hay estudios sobre el efecto de la oleuropeína y el hidroxitirosol sobre tumores del sistema nervioso ni 'in vivo' ni 'in vitro', sobre sus efectos beneficiosos sobre la atrofia y el debilitamiento sistémico asociado a esta enfermedad, ni sobre su aplicabilidad como aditivo alimentario para evaluar su papel preventivo y de intervención", explicó Ramírez.

Por ello, los investigadores, en colaboración con la empresa Grontal Soluciones Biotecnológicas, analizaron en distintos tipos de aceite de oliva el contenido en estos componentes minoritarios, su aislamiento y purificación, así como su envasado en atmósfera protectora para permitir, tras un análisis de mercado, su comercialización.

Fuente: Europa Press

La carne procesada eleva el riesgo cardiovascular y la diabetes


Publicado en la edición digital de 'Circulation'

Investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard, en Boston, han hallado que las carnes procesadas, como beicon, salchichas o embutidos, están asociadas con un 42 por ciento más de riesgo de enfermedad cardiovascular y un 19 por ciento más de riesgo de diabetes tipo 2.

Por el contrario, los científicos, coordinados por Renata Micha, no han encontrado un riesgo elevado de estas patologías en los individuos que comen carne roja no procesada, como ternera, cerdo o cordero. El trabajo que muestra estos resultados se publica hoy en la edición digital de Circulation.

Debido a las diferencias respecto a los riesgos para la salud observadas en la carne procesada frente a la no procesada, los autores del estudio han señalado que deberían analizarse por separado estos tipos de carne para ver los efectos y su relación con distintas enfermedades, como el cáncer.

Fuente: Diario Médico

Según un estudio, el uso regular de vitamina E puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)


Investigadores del Brigham and Women's Hospital y la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, aseguran que las mujeres de 45 años que toman regularmente vitamina E tienen menos riesgo de padecer una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), incluso aunque sean fumadores, según los resultados de un estudio presentado en la última reunión internacional de la Sociedad Torácica Americana (ATS, en sus siglas en inglés), que se está celebrando en Nueva Orleans.

Según explica la doctora Anne Hermelet Agler, una de las autoras del estudio, "a medida que se desarrolla esta enfermedad pulmonar se van dañando los tejidos más delicados a través de dferentes procesos", si bien con este hallazgo han descubierto que "la vitamina E puede proteger al pulmón frente a este deterioro".


Europa Press

Fuente: El Médico Interactivo

sábado, 15 de mayo de 2010

Los complementos herbales y la warfarina pueden ser una mezcla peligrosa


Un estudio halla que el ajo, el ginko y la hierba de San Juan podrían alterar el equilibrio de sangrado y coagulación.

Un investigación reciente revela que la gente que toma warfarina, un anticoagulante, podrían incrementar su riesgo de complicaciones para la salud si toman complementos herbales o no herbales.

De hecho, ocho de cada diez de los complementos más populares de los EE. UU. podrían suscitar preocupaciones de seguridad respecto a la warfarina, a la vez que afectan la efectividad del medicamento.

"Específicamente, examiné el uso de warfarina, pero el asunto real es que incluso los complementos herbales entran dentro de la categoría de alimentos y no son regulados como los medicamentos recetados, pero igualmente tienen los efectos de un medicamento en el organismo", advirtió Jennifer L. Strohecker, autora del estudio y farmaceuta clínica del Centro Médico Intermountain de Salt Lake City.

"La warfarina es un medicamento de muy alto riesgo que se puede relacionar con consecuencias graves si no se maneja adecuadamente", agregó. "Sin embargo, la warfarina se deriva de una planta, el meliloto. De hecho, muchos de nuestros medicamentos recetados provienen de plantas. Entonces, resulta sumamente importante para los pacientes reconocer que, simplemente porque un hierba no se comercializa como un medicamento recetado, [eso] no significa que no tenga efectos similares sobre el organismo".

Strohecker y sus colegas deben presentar sus hallazgos el jueves en la reunión anual de la Heart Rhythm Society en Denver.

Los autores anotan que cerca de veinte por ciento de los estadounidenses toman actualmente algún tipo de complemento herbal o no herbal.

Para medir la manera en que esto productos podrían interactuar con la warfarina, los investigadores clasificaron veinte de los complementos herbales y veinte de los no herbales más populares a partir de los datos de ventas de 2008 y luego examinaron cómo afectaba su uso tanto la tendencia a la coagulación como el sangrado.

Se halló que más de la mitad de los complementos herbales y no herbales tenían impactos directos o indirectos sobre la warfarina. Se halló que cerca de las dos terceras partes de todos los complementos elevaban el riesgo de sangrado entre los pacientes que tomaban el anticoagulante, mientras que más de la tercera parte redujo la efectividad del medicamento.

Según el equipo, un aumento en el riesgo de sangrado se relacionó específicamente con el uso de complementos de arándano, ajo, ginko y serenoa.

La glucosamina/condroitina, los ácidos grasos esenciales, los productos de varias hierbas, la onagra, la coenzima Q10, la soya, la melatonina, el ginseng y la hierba de San Juan afectaban la efectividad de la warfarina, tanto que suscitaban la necesidad de hacer ajustes en la dosis recetada del medicamento.

"No estoy en contra del uso de complementos herbales de ningún modo", recalcó Strohecker. "Pero los médicos necesitan hablar proactivamente sobre este asunto con sus pacientes por las posibles consecuencias".

El Dr. Richard L. Page, cardiólogo y catedrático de medicina de la Universidad de Wisconsin en Madison, y presidente de la Heart Rhythm Society, considera que el problema más grande en este caso es una mala comunicación entre médico y paciente.

"Los médicos no siempre saben qué toman sus pacientes", dijo. "Los complementos podrían ser muy útiles. O quizá no estén proporcionando el tipo de atención que buscan los pacientes cuando, esencialmente, se están automedicando. Esto resulta particularmente importante cuando estos complementos pueden interactuar con los medicamentos recetados que podría estar recomendándole su médico".

"Este informe es importante", aseguró Page, "porque examinan un medicamento muy común, la warfarina, que tiene una ventana terapéutica muy angosta. Esto significa que demasiado es malo porque causa sangrado, y que muy poco es malo porque no logra el efecto anticoagulante deseado. El punto es que hay que tener cuidado para agregar complementos nuevos si está tomando medicamentos recetados existentes, y hable con su médico al respecto si lo hace".

Un representante del sector de los complementos tiene una opinión ligeramente distinta.

Duffy MacKay, vicepresidente de asuntos científicos y de regulación del Council for Responsible Nutrition, con sede en Washington, el principal gremio del sector de los complementos dietéticos, señaló que "aquí el asunto es realmente más que la warfarina".

"Simplemente es un medicamento muy sensible", dijo. "La warfarina misma tiene una lista enorme de medicamentos, alimentos y medicamentos de venta libre que interactúan con ella. Si se toma demasiado o muy poco, puede ser muy peligrosa".

"Entonces, es como sensacionalista sugerir que hay una situación con los complementos dietéticos específicamente", agregó MacKay.

Fuente: HealthDay, traducido por DrTango

Un componente del brócoli actúa en las células madre del cáncer de mama


Un compuesto derivado del brócoli podría ayudar en la prevención y el tratamiento del cáncer de mama actuando en las células madre que provocan el crecimiento del tumor, según un estudio publicado en Clinical Cancer Research.

Un trabajo con modelos murinos de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, revela que el sulforafano ataca y mata las células madre del cáncer e impide que crezcan nuevos tumores.

Para el estudio, los investigadores tomaron ratones con cáncer de mama y les inyectaron diferentes concentraciones de sulforafano. Posteriormente, evaluaron el número de células madre en los tumores y observaron que se había producido una disminución significativa después del tratamiento con el compuesto.

"Estos resultados muestran un nuevo tratamiento que ataca la población de células madre del cáncer, un factor fundamental para controlar el avance de la enfermedad", afirma Duxin Sun, autor principal.

Ahora, los investigadores trabajan para desarrollar un método de extracción y preservación del sulforafano y preparar un ensayo clínico en humanos.
Fuente: Diario médico

jueves, 13 de mayo de 2010

Comer nueces podría ayudar con los niveles de colesterol


Sin embargo, la alta cantidad de calorías implica que lo aconsejable es la moderación.

Un análisis de estudios ha producido lo que sus autores describen como una descripción precisa de los efectos beneficiosos del consumo de nueces sobre el colesterol y otras grasas relacionadas con el corazón.

Proporciona la mejor evidencia hasta ahora de que consumir nueces reduce los niveles de colesterol LDL y mejora el perfil de lípidos en la sangre", señaló el Dr. Joan Sabate, presidente del departamento de nutrición de la Facultad de salud pública de la Universidad de Loma Linda en California y coautor del informe, publicado el 10 de mayo en Archives of Internal Medicine.*

Sabate y sus investigadores asociados de la universidad recopilaron datos sobre 583 hombres y mujeres que habían participado en 25 ensayos sobre el consumo de nueces. Los resultados mostraron que consumir unos 65 gramos (2.3 onzas) de nueces al día, la tercera parte de una taza, reducía los niveles de colesterol en 5.1 por ciento y los de colesterol LDL (el "malo") en 7.4 por ciento.

Esa cantidad de nueces también mejoró la proporción de colesterol LDL con el colesterol HDL (el "bueno") en 8.3 por ciento y causó un aumentó de 10.2 por ciento en los niveles de triglicéridos entre las personas que tenían niveles elevados de esas grasas de la sangre.

Sabate es una figura destacada en el campo relativamente limitado de la nutrición con nueces. Su primer informe sobre los efectos beneficiosos, publicado en 1993, llevó a otros estudios que con el tiempo instaron a la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos a emitir una afirmación calificada sobre salud para las nueces una década más tarde.

La declaración de la FDA de 2003 señaló que "la evidencia científica sugiere, aunque no demuestra, que consumir 43 g (1.5 onzas) diarios de la mayoría de las nueces, como parte de una dieta baja en colesterol y grasas saturadas podría reducir el riesgo de enfermedad cardiaca".

En las etiquetas de alimentos, la afirmación va seguida de una advertencia: "Consulte la información nutricional respecto al contenido de grasa".

La declaración de la FDA fue emitida como respuesta a una petición emitida por la Fundación de Investigación y Educación sobre la Nutrición de la Fundación Internacional de los Frutos Secos (International Tree Nut Council), que apoya el trabajo realizado por Sabate y otros investigadores de la nutrición con nueces. La fundación ayudó a financiar el informe más reciente.

El nuevo estudio halló que los beneficios de comer nueces eran mayores entre las personas delgadas, las que tenían colesterol LDL elevado y las que consumían una dieta rica en grasa.

Sin embargo, el entusiasmo por las nueces debe ser moderado, señaló Sabate. Son muy ricas en calorías, por lo que pueden contribuir a la obesidad. Se recomendó un límite de 85 g (3 onzas) diarios.

Jeannie Gazzaniga-Moloo, vocera de la Asociación Estadounidense de Profesionales en Nutrición, que tiene su práctica privada en Sacramento, California, señaló que "las nueces pueden ser una adición muy saludable a cualquier dieta", aunque recomienda comer un poco menos de ellas.

Señaló que sugiere a sus clientes consumir cerca de 28 g (1 onza) de nueces al día, unas 22 nueces de nogal, por ejemplo, que proporcionan 150 calorías, como parte de su dieta diaria. "Son ricas en proteínas y fibras, así como en numerosas proteínas y varias vitaminas", señaló Gazzaniga-Moloo.

"Deben comer las nueces que disfruten", dijo. "Pueden probar varias".

Sabate aseguró que el tipo de nueces consumidas no parece importar. El estudio halló esencialmente los mismos resultados con nueces de nogal, almendras, maní, nueces pacanas, avellanas, nueces de macadamia y pistachos.

"La nueces son una matriz de nutrientes saludables y la razón más obvia para el efecto reductor del colesterol es el contenido de grasa insaturada", señaló Sabate. "Las nueces también contienen fibras, proteína vegetal, fitoesteroles y otros antioxidantes".

La mejor evidencia del efecto beneficioso de las nueces, sin embargo, proviene de estudios sobre nueces de nogal y almendras, agregó.


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare


FUENTES: Joan Sabate, chairman, nutrition department, Loma Linda University School of Public Health, Loma Linda, Calif.; Jeannie Gazzaniga-Moloo, Ph.D., R.D., dietitian, Sacramento, Calif.; May 10, 2010, Archives of Internal Medicine

La falta de vitamina D puede propiciar una depresión en personas mayores


Las personas mayores que tienen bajos niveles de vitamina D son más propensos a sufrir una depresión, según un estudio del Instituto Nacional de Geriatría de Baltimore, en Estados Unidos.

Los investigadores analizaron a 531 mujeres y 423 hombres mayores de 65 años que habían participado durante seis años en el estudio InCHIANTI, que pretendía dar a conocer qué factores estaban ligados a la pérdida de movilidad en personas mayores.

Los resultados del trabajo revelaron que un 42 por ciento de las mujeres y un 18 por ciento de los hombres habían tenido depresiones y que tres cuartas partes del total de las mujeres y la mitad de los hombres tenían niveles bajos de vitamina D (menos de 50 nanomoles por litro en sangre). Así mismo, los investigadores hallaron que el 72 por ciento de los participantes deprimidos y el 60 por ciento de los que no habían sufrido el trastorno tenían carencias en vitamina D.

Las mujeres que contaban con niveles bajos de este nutriente comenzaron a mostrarse de peor humor entre el tercer y sexto año del estudio y, además, sus síntomas de depresión aumentaron, también entre el tercer y el sexto año, en comparación con aquellas que tenían buenos niveles de vitamina D. Por otro lado, las mujeres con falta de vitamina D que no estaban deprimidas al comenzar el trabajo, tuvieron el doble de riesgo de sufrir el trastorno a lo largo de los seis años de la investigación, en comparación con las que no tenían deficiencias.

"La normalización de los niveles de vitamina D puede ser tenido en cuenta en cualquier tratamiento para la depresión en personas mayores", afirma Luigi Ferrucci, autor principal del estudio. No obstante, los investigadores reconocen que el trabajo no demuestra que un bajo nivel de vitamina D cause la depresión, sino que las personas que cuenten con poco porcentaje en sangre de este nutriente estarán más predispuestas a sufrir el trastorno.

Fuente: Diario Médico