lunes, 29 de julio de 2013

El resveratrol podría contrarrestar los beneficios del ejercicio físico en personas mayores

Aunque algunos antioxidantes podrían ser buenos, una mayor cantidad quizá no sea mejor. Una nueva investigación sugiere que el resveratrol, un antioxidante natural que se encuentra en las uvas rojas y en los productos derivados de ellas (como el vino tinto) podría contrarrestar los beneficios para la salud del ejercicio en los hombres mayores.
 
El estudio contó con 27 hombres en buen estado de salud, aunque inactivos, no fumadores y de aproximadamente 65 años de edad. Los investigadores de la Universidad de Copenhague solicitaron a los hombres que hicieran ejercicio de alta intensidad, con un entrenamiento en circuito de todo el cuerpo, durante un total de 8 semanas.
 
Durante este tiempo, se dio a la mitad de los participantes 250 miligramos (mg) de resveratrol diariamente. Al resto de los hombres se les suministró un placebo sin ingredientes activos. Ni los investigadores ni los hombres que participaron en el estudio sabían si estaban tomando resveratrol o el placebo.
 
Aunque la actividad física mejoró la salud cardiaca de los hombres, el estudio, publicado en la edición on line el 22 de julio de la revista "Journal of Physiology", reveló que los complementos de resveratrol contrarrestaron los efectos positivos del ejercicio sobre la presión arterial, los niveles de grasa en la sangre y la capacidad del cuerpo de transportar y usar el oxígeno.
 
Los hombres que tomaron las pastillas de placebo tenían una presión arterial y unas concentraciones de LDL o colesterol "malo" y triglicéridos en la sangre más bajas después de las ocho semanas de ejercicio.
 
Sin embargo, el complemento de resveratrol junto con la actividad física eliminó la reducción en la presión arterial y el nivel de grasas en la sangre, y llevó a un aumento significativamente más bajo de la cantidad de oxígeno suministrada a los músculos durante el ejercicio.
 
Los investigadores también hallaron que el resveratrol no afectó a la progresión de la aterosclerosis o endurecimiento de las arterias. Sus hallazgos "se añaden al creciente número de evidencias que cuestionan los efectos positivos del complemento de resveratrol en los seres humanos", escribieron. No obstante, no está claro por qué ocurrió esto. "Es la gran pregunta, y la verdad es que no lo sabemos", afirmó el autor para correspondencia del estudio, Lasse Gliemann, estudiante de doctorado. "Pero un argumento podría ser que los radicales libres (eliminados por la acción de los antioxidantes), aunque son dañinos para las células cuando hay en exceso, podrían ser importantes a la hora de estimular la respuesta al ejercicio. Por ello, muchos antioxidantes eliminarían todos los radicales libres y de ese modo algunas de las respuestas al ejercicio".
 
Unas dosis relativamente altas de antioxidantes no han sido efectivas en una serie de ensayos clínicos de mayor tamaño sobre varias cuestiones, afirmó el Dr. Michael Joyner, fisiólogo en la Clínica Mayo de Rochester, Minnesota.
 
"Hay quien piensa que se necesita al menos un poco de estrés oxidativo para desencadenar o estimular las respuestas al ejercicio", indicó Joyner. "Lo mismo ocurre con la inflamación. Si hay demasiada es malo, pero quizá sea necesario que haya algo de inflamación para que se produzcan las señales fisiológicas normales".
 
En pocas palabras, los radicales libres, de los cuales se cree que contribuyen a la inflamación, el envejecimiento y las enfermedades, podrían ser en realidad necesarios para desencadenar las respuestas sanas del cuerpo al ejercicio. Entonces, con respecto a los antioxidantes, ¿cuánto es demasiado? El coautor del estudio, Gliemann, señaló que se necesita más investigación para responder a esa pregunta.
 
"Para realizar pruebas sobre eso, tendríamos que hacer un estudio de respuesta a la dosis", indicó. "Pero dado que la cantidad de resveratrol que dimos en este estudio equivale a varias botellas de vino al día, podemos concluir que 250 mg de resveratrol como complemento no es bueno cuando se hace ejercicio".
 
Joyner señaló que una dieta sana podría ser una mejor opción que tomar complementos de antioxidantes como el resveratrol. "Algunos piensan que lo mejor es tomar antioxidantes a través de una dieta rica en frutas, verduras y aceites saludables", afirmó.
 
Aunque los estudios previos sugirieron que el resveratrol puede mejorar los beneficios del ejercicio sobre la salud cardiaca y ayudar a proteger contra la diabetes, estos hallazgos se dieron en animales, no en personas.
 
Un estudio sin ninguna conexión con este realizado en 2012 por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington y publicado en la revista Cell Metabolism también halló que los complementos de resveratrol no tienen beneficios para el metabolismo en mujeres relativamente sanas y de mediana edad.
 

viernes, 26 de julio de 2013

Los médicos no hablan lo suficiente con sus pacientes sobre los complementos dietéticos

Según un estudio reciente, los médicos no aportan la suficiente información a los pacientes sobre las vitaminas, minerales, hierbas y otros complementos dietéticos, según un estudio reciente.
 
Para los investigadores, éste es un tema importante, porque muchas personas toman estos productos y ello conlleva unos riesgos (como, por ejemplo, interacciones potencialmente perjudiciales con algunos medicamentos recetados), y algunos pacientes toman complementos dietéticos en lugar de medicamentos convencionales.
 
Para ello analizaron las transcripciones de las grabaciones de audio realizadas durante las visitas a la consulta de casi 1.500 pacientes a 102 médicos de atención primaria entre 1998 y 2010.
 
Aproximadamente 350 de esos pacientes conversaron sobre más de 700 complementos dietéticos, según el estudio, que fue publicado recientemente en la revista Patient Education and Counseling.
"Este es el primer estudio que examina el contenido real de las conversaciones sobre los complementos dietéticos en las visitas de atención primaria", afirmó la investigadora principal del estudio, la Dra. Derjung Tarn, profesora asistente de medicina familiar en la Facultad de Medicina David Geffen de la Universidad de California, en Los Ángeles, en un comunicado de prensa de la universidad.
 
"La cuestión de fondo fue que las conversaciones sobre los temas significativos como los riesgos, la efectividad y los costos que podrían dar información a los pacientes para tomar decisiones sobre los complementos dietéticos fueron escasas", señaló Tarn.
 
Los investigadores se centraron en las cinco cuestiones principales relacionadas con los complementos dietéticos: la razón por la que se toman; cómo tomarlos; los posibles riesgos; la efectividad, y el costo o si los precios son asequibles.
 
En promedio, durante las visitas se conversó sobre menos de dos de estos temas. Solo se trataron las cinco cuestiones al conversar sobre 6 de los más de 700 complementos que fueron mencionados. No se habló de ninguna de estas cuestiones con respecto a casi 300 de los complementos que los pacientes dijeron a los médicos que estaban tomando.
 
Los investigadores hallaron que las conversaciones sobre los complementos de plantas medicinales o relacionados con éstas fueron más exhaustivas que las que trataron sobre vitaminas y minerales. Esto es importante, porque los complementos de hierbas y relacionados son más propensos a tener posibles interacciones dañinas con los medicamentos convencionales.
 
Estos mismos investigadores indicaron que tanto la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de EE. UU. como los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. sugieren que los pacientes consulten con el médico antes de tomar complementos dietéticos.
 
Añado yo: Pero si los médicos no tenemos formación en ninguna de estas disciplinas, ¿cómo vamos a informar?. Al final por la ignorancia, es más fácil decir que todo es peligroso y desprestigiar al profesional que haya hecho la recomendación. ¡Ojalá hubiera más interés por parte de la clase médica hacia este tipo de suplementos!
 

La S-alilcisteína del ajo abre vías de tratamiento para enfermedades neurodegenerativas

Investigadores del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez, de México, han dado a conocer algunos de los efectos de la S-alilcisteína (SAC) en el tratamiento de alteraciones bioquímicas, celulares, morfológicas y neuroquímicas de un modelo de hemiparkinsonismo producido por la toxina pro-oxidante 6-hidroxidopamina (6-OHDA). Los datos de este proyecto los ha presentado Abel Santamaría del Ángel en una reunión del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (Imibic).
 
Aunque todavía no se puede proponer como una alternativa para pacientes, las implicaciones para el diseño de terapias contra enfermedades degenerativas del sistema nervioso central (SNC) en relación con la SAC parecen estar muy claras y son considerables.
 
Protector cerebral
 
"Los datos sugieren que los elementos para regular positivamente los mecanismos de defensa antioxidante se encuentran en la dieta y de origen natural", indica Santamaría.
 
A su juicio, la SAC, que se puede encontrar por ejemplo en extractos del ajo, puede modular a través de la vía del factor de transcripción Nrf2, ejerciendo como protector del cerebro".
 
El Nrf2 es un regulador maestro de la respuesta antioxidante endógena en el cerebro, que a través de su transactivación y la consecuente activación de genes de defensa antioxidante constituye una diana terapéutica potencial para el diseño de tratamientos frente al Parkinson y otras enfermedades neurodegenerativas, en cuyos aspectos ya trabajan desde este grupo de investigación de México.
 
Vía para patologías
 
"Siendo el ajo un componente de la dieta y de origen natural, y dado que la dosis letal caracterizada es muy alta, sus efectos secundarios en humanos son mínimos". La dieta desempeña un papel importante en el desarrollo de las enfermedades neurodegenerativas, entre otros aspectos porque en la alimentación, tal y como podemos observar en este proyecto, se puede encontrar SAC que a través de su trabajo como modulador puede proteger al SNC de este tipo de enfermedades.
 
Aunque la investigación se ha centrado hasta el momento en la enfermedad de  Parkinson en mayor profundidad, los científicos han indicado que la vía está abierta a todas las patologías neurodegenerativas.
 

jueves, 25 de julio de 2013

Los pacientes con cáncer que consumen ginseng durante dos meses se sienten menos fatigados

Los pacientes con cáncer que consumen ginseng durante 2 meses se sienten menos fatigados, según ha mostrado un estudio realizado por la doctora de la Clínica Mayo de Rochester, Minnesota (Estados Unidos).
 
"Casi todos los pacientes con cáncer pueden sufrir fatiga en algún momento de su enfermedad, ya sea en el momento del diagnóstico, como en el tratamiento o al final del mismo. Además, la fatiga puede persistir durante varios años y no se suele aliviar con el sueño o el descanso, afectando significativamente a la capacidad de las personas para realizar sus actividades diarias", ha comentado Barton.
 
En este sentido, los pacientes suelen acudir al ginseng y a otros suplementos dietéticos para mejorar sus síntomas de fatiga. Por ello, la investigadora y su equipo analizaron a 364 personas con cáncer y fatiga, a las que se dividió en dos grupos: al primero le suministraron diariamente 2.000 miligramos de ginseng de Wisconsin durante ocho semanas, y al segundo se le dio cápsulas de placebo.
 
Así, después de ocho semanas, el grupo de ginseng mostró un incremento de 20 puntos, en comparación con una mejora de 10 puntos en el grupo de placebo, según los resultados publicados en el "Journal of the National Cancer Institute".
 
No obstante, de las 364 personas inscritas en el inicio del estudio, 80 se retiraron antes de las ocho semanas. A pesar de que es una cifra alta, las tasas de abandono fueron similares en cada grupo. Además, los efectos secundarios como náuseas, vómitos y ansiedad no eran más comunes entre las personas que toman ginseng.
 
"El ginseng es interesante, ya que actúa sobre la inflamación, y creemos que la inflamación explica la fatiga relacionada con el cáncer", ha comentado el director adjunto de la oficina de la supervivencia al cáncer en el Instituto Nacional del Cáncer en Bethesda, Maryland Catherine Alfano.
 
Sin embargo, este experto ha avisado de que aunque los resultados de este estudio son "prometedores", todavía "no son suficientes" para recomendar que los médicos aconsejasen este complemento a sus pacientes.
 
"Además, todavía no se sabe cómo el ginseng puede interactuar con los medicamentos o con el propio tratamiento del cáncer - otra razón los pacientes no deben salir y utilizarlo para medicar a sí mismos por el momento", ha aseverado Alfano.

Fuentes: http://jnci.oxfordjournals.org/content/early/2013/07/12/jnci.djt181.abstract?sid=a6804c9a-9982-42ad-b2c1-9e8cae799ec2 http://www.europapress.es/salud/salud-bienestar/noticia-pacientes-cancer-consumen-ginseng-meses-sienten-menos-fatigados-20130724175831.html

lunes, 22 de julio de 2013

Cirugía plástica y suplementos alimenticios o fitoterapia, mala combinación

Alrededor de la mitad de los pacientes que se someten a una técnica de cirugía facial estética toman algún suplemento alimenticio o de plantas medicinales según un estudio reciente.
 
Muchos de esos complementos pueden poner a los pacientes en riesgo durante la cirugía, y deben dejar de tomarlos al menos dos semanas antes del procedimiento, aconseja el Dr. Bahman Guyuron y su equipo, de la Universidad de Case Western Reserve, tras examinar las listas de medicamentos de 200 pacientes que tenían una cirugía plástica facial cosmética programada, como un estiramiento facial o una cirugía de la nariz, y observaron que el 49 por ciento de los pacientes tomaban al menos un tipo de complemento.
 
En total, los pacientes tomaban 53 tipos distintos de complementos. El número promedio de complementos fue de casi tres por paciente, pero un paciente tomaba 28 complementos distintos, según el estudio, que aparece en la edición de julio de la revista Plastic and Reconstructive Surgery.
 
Los pacientes mayores y las mujeres eran los más propensos a tomar complementos, según un comunicado de prensa de la revista.
 
Una cuarta parte de los pacientes tomaban solo complementos vitamínicos y minerales, siendo los más comunes los multivitamínicos, la vitamina D, el calcio y la vitamina B. El 22 por ciento tomaban complementos de origen animal y vegetal (siendo el más frecuente el aceite de pescado) además de las vitaminas y los minerales. Apenas el 2.5 por ciento solo tomaban complementos de origen animal y vegetal.
 
El 35 por ciento de los pacientes tomaban complementos vinculados con un mayor riesgo de sangrado, como el mirtilo, bromelina, aceite de pescado, aceite de semillas de linaza, ajo, metilsulfonilmetano (MSM), selenio y vitamina E.
 
Además de los complementos vinculados con un riesgo de sangrado, otros complementos populares con efectos nocivos potenciales incluyen la equinácea, la efedra (ma huang), el ginkgo, el ginseng, el kava, el hipérico, la valeriana, la matricaria y el jengibre.
 
Se pidió a los pacientes del estudio que dejaran de tomar los complementos entre dos y tres semanas antes de la cirugía.
 
"Esos complementos de alto riesgo... se usan muy comúnmente, y el cirujano debe pedir un historial completo para evitar las consecuencias adversas conocidas del uso de los complementos sobre el resultado quirúrgico", escribieron los investigadores.

Fuente: http://journals.lww.com/plasreconsurg/Fulltext/2013/07000/The_Incidence_of_Vitamin,_Mineral,_Herbal,_and.16.aspx

jueves, 18 de julio de 2013

Asocian la dieta enriquecida con nueces a una mayor protección contra el cáncer de próstata

Un nuevo estudio realizado por investigadores del Health Science Center de la Universidad de Texas (EEUU) muestra que consumir dos raciones de nueces diarias, unos 60 gramos díarios, podría proteger contra el desarrollo y evolución del cáncer de próstata.
 
La investigación, publicada en "Cancer Investigation", reveló que la incidencia y la progresión de la enfermedad se redujo significativamente en los ratones. Así, sólo un 18 por ciento de los ratones alimentados con una dieta enriquecida con nueces desarrolló tumores cancerígenos en la próstata, en comparación con el 44 de los que siguieron una dieta control.
 
Además, los tumores del primer grupo fueron un 25 por ciento más pequeños, destaca la investigación llevada a cabo por el catedrático de biología estructural y celular en el Health Science Center, el doctor Russel Reiter.
 
"Los resultados son impresionantes porque los animales que consumieron nueces desarrollaron muy pocos tumores y además éstos crecieron mucho más lentamente. Nos sorprendió que la dieta con nueces tuviera efectos tan altamente positivos como inhibidora del cáncer de próstata", explica Reiter.
 
Una dieta sana y principalmente basada en alimentos de origen vegetal es clave en la prevención del cáncer según los expertos y de hecho las nueces son el único fruto seco con una cantidad significativa de ácido alfa-linolénico, los ácidos grasos Omega 3 de origen vegetal (2,5 g de AAL por cada ración de 28 g).
 
En este sentido, la co-autora del estudio, la catedrática Elaine Hardman, de la Escuela de Medicina Joan C. Edwards de la Marshall University señala que "la sinergia de ciertos componentes de las nueces como el ácido alfa-linolénico, los antioxidantes y los fitoesteroles podría tener propiedades anti-cancerígenas".
 
El papel de las nueces en la prevención del cáncer ya ha sido probada en 10 investigaciones científicas hasta el momento: "Los datos que tenemos sugieren que incluir nueces en nuestra dieta diaria podría ser beneficiosos para prevenir o retrasar la aparición de algunos tipos de cáncer, como el de próstata y mama", sentenció Reiter.
 
Precisamente, la doctora Hardman publicó en 2011 una investigación que demostraba una reducción del número de tumores y de su tamaño en ratones programados genéticamente para desarrollar cáncer de mama y que ingirieron una dieta enriquecida con nueces.

Fuente: http://www.europapress.es/salud/noticia-asocian-dieta-enriquecida-nueces-mayor-proteccion-contra-cancer-prostata-20130717121820.html    http://informahealthcare.com/doi/pdf/10.3109/07357907.2013.800095

sábado, 13 de julio de 2013

Un estudio muestra que comer diariamente frutas y verduras puede hacer vivir hasta 3 años más


Un macroestudio del Instituto Karolinska de Suecia ha demostrado que comer diariamente frutas y verduras aumenta la supervivencia, hasta el punto de que quienes admitían prescindir de estos alimentos podían llegar a morir una media de tres años antes, según los resultados publicados en la revista "American Journal of Clinical Nutrition".

Aunque muchas sociedades científicas recomiendan comer cinco porciones de frutas y verduras al día, los estudios que se habían llevado a cabo hasta el momento no habían sido concluyentes sobre si realmente tiene efectos beneficiosos para la salud y en qué medida.

En cambio, este estudio ha revelado que tales recomendaciones pueden ser válidas, según ha reconocido la investigadora Alicja Wolk, una de las autoras de esta investigación que, sin embargo, no ha mostrado mayores beneficios para quienes comían más de cinco porciones diarias.

Los resultados se basan en datos recogidos de más de 71.000 ciudadanos suecos de entre 45 y 83 años, a los que se les hizo un seguimiento de 13 años. Los participantes fueron preguntados por su dieta en 1997 y 1998, e informaron de la frecuencia con que comían frutas (como naranjas, manzanas, plátanos y bayas) y hortalizas (como zanahorias, remolacha, lechuga, repollo, tomate y sopa de guisantes).

Casi 11.500 de los participantes en el estudio había fallecido en diciembre de 2010. Y tras comparar los datos de supervivencia con los de la dieta, observaron que las personas que decían no comer frutas o verduras al inicio del estudio tenían un 53 por ciento más de probabilidades de morir durante el período de seguimiento que los que comían cinco porciones diarias.

Los participantes que comían al menos una porción de fruta al día vivieron una media de 19 meses más que los que nunca comía fruta. Y los que comieron por lo menos tres porciones de verduras diarias vivieron de media 32 meses más que las personas que no las comían. Además, las mujeres tendían a comer más frutas y verduras que los hombres.

"Las frutas y verduras contienen diferentes tipos de vitaminas, y la fruta es generalmente más alta en calorías", señaló Wolk.

Los autores apuntan que las personas que dijeron que comían menos frutas y verduras también eran más propensos a fumar y a comer más carne roja, productos lácteos altos en grasa, dulces y aperitivos.

El estudio no puede demostrar que el consumo de frutas y verduras alarga la vida. Pero recuerdan que cuando los investigadores tomaron en cuenta otros factores como género, tabaquismo, ejercicio, consumo de alcohol y peso, los resultados no cambiaron.