domingo, 11 de julio de 2010

Los probióticos ayudan a los bebés con estreñimiento

Ciertos probióticos ayudarían a tratar la constipación o estreñimiento crónico en los bebés, de acuerdo con un nuevo estudio.

Los probióticos son un tipo de bacteria que equilibran las poblaciones bacterianas en los intestinos, impidiendo que actúen y causen enfermedades.

Los niños con constipación tienen otras clases de bacterias en la materia fecal que los niños sanos, lo que sugiere que tomar probióticos aliviaría esos síntomas.

Pero aún no existen pruebas definitivas para recomendarlos de forma generalizada en los niños con constipación crónica.
En un estudio dirigido por la doctora Paola Coccorullo, de la Universidad de Nápoles "Federico II", en Italia, el equipo examinó a 44 bebés derivados al Departamento de Pediatría por constipación crónica.
La mitad de los niños recibieron una dosis de una bacteria llamada L. reuteri con unas gotas de aceite una vez por día durante ocho semanas, mientras que al resto se le administró un placebo.
Los padres controlaron el movimiento intestinal y la consistencia de la materia fecal, además de toda "crisis de llanto sin consuelo" de sus hijos.

En cuanto a la consistencia y el llanto, no importó si los bebés estaban tomando L. reuteri o placebo. En ambos grupos mejoró la consistencia, pero los bebés lloraban más que al inicio del estudio.

Pero los niños tratados con probióticos movieron el intestino significativamente más que los bebés tratados con placebo después de dos, cuatro y ocho semanas, lo que sugiere una reducción de la constipación.

Al inicio del estudio, los bebés tratados con probióticos movían los intestinos menos de tres veces por semana, mientras que a la octava lo hacían cinco veces.

La terapia con probióticos carece de efectos adversos, según publicó The Journal of Pediatrics.

Estudios previos habían demostrado que un 3 por ciento de los bebés sufren constipación antes de cumplir el año de vida y un tercio de ellos siguen con los síntomas durante por lo menos seis meses. La constipación puede surgir al pasar de la leche maternal a la fórmula o a la comida sólida.

Aunque el equipo aún no recomienda que los padres de bebés con constipación usen probióticos, concluyeron que "son una terapia natural, segura y bien tolerada, que proporciona una forma simple y atractiva" para tratar la constipación crónica.

Las prácticas no deberían cambiar a partir de este estudio, según el doctor Marc Benninga, gastroenterólogo y nutricionista pediátrico de Emma Children's Hospital, en Amsterdam, que no participó en el estudio.

"Nunca empezaría con probióticos", dijo a Reuters Health, y agregó que primero hay que intentar con laxantes orales.

Algunos médicos también indican agua o fibra extra contra la constipación.

FUENTE: The Journal of Pediatrics, online 14 de junio del 2010.

Reuters Health

Tomado de www.buenasalud.com

Dos manzanas al día pueden reducir un 10% el colesterol

Un estudio sobre nutrición financiado por la Comisión Europea sostiene que comer dos manzanas diarias, unos 300 gramos, puede ayudar a reducir un 10 por ciento los niveles de colesterol o que se puede rebajar en un 80 por ciento la aparición de hongos patógenos y eliminar la salmonela si se mete la fruta en agua caliente durante unos segundos.

El estudio, coordinado por Dinamarca y denominado 'Isafruit', pretende aumentar el consumo de fruta y mantener la buena calidad de los productos, y es uno de los ocho proyectos impulsados por Bruselas en el área de Investigación e Innovación cuyos resultados se presentarán este miércoles en el Parlamento Europeo.

Las ocho investigaciones, en las que han participado quince organizaciones españolas, cubren áreas que van desde la lucha contra las epizootías animales hasta la influencia de la dieta y los factores hereditarios en la aparición del cáncer, pasando por la mejora de la alimentación en piscifactorías o el uso de los cereales para evitar problemas metabólicos. Los proyectos han recibido una financiación total de 86,4 millones de euros por parte de la CE.

Fuente: Europa Press

La leche, las fresas o el marisco aumentan el riesgo de migrañas en verano

Un mayor consumo en verano de leche fresca por las mañanas, de frutas como la fresa o la naranja en el postre; de atún en conserva y tomate como ingredientes en las ensaladas, de marisco, o de carne no fresca (conservada durante más de 48 horas en el frigorífico), facilitan la ingesta de cantidades altas de histamina, una molécula que aumenta el riesgo de padecer ataques de migraña, según afirman los especialistas de DR Healthcare.

La histamina está presente en todos los alimentos de la dieta cotidiana y el cuerpo la metaboliza a través de la enzima diaminooxidasa (DAO). De hecho, según un estudio realizado por la catedrática en Nutrición y Bromatología de la Universidad de Barcelona Carmen Vidal, el 95 por ciento de los migrañosos estudiados han demostrado tener un déficit de dicha enzima, lo que provoca una acumulación de histamina en el cuerpo que contribuye a desencadenar más ataques de migraña.

En este sentido, los expertos reconocen que es difícil establecer una lista de alimentos intolerables para los pacientes de migraña de forma genérica. Aún así, existen algunos alimentos desencadenantes de migraña por su alto contenido en histamina y que, por tanto, "deberían evitarse por parte de aquellos pacientes cuyo origen de su migraña sea alimentario", tal y como recomienda el laboratorio DR Healthcare.

Es el caso de los alimentos poco frescos, productos vegetales fermentados, el marisco, el pescado azul; algunos cárnicos crudos curados, como el chorizo, el salchichón o la sobrasada; la leche de vaca, mantequillas, los quesos madurados, como el manchego, el gruyère o el roquefort, la clara de huevo o la naranja.

"No todos estos alimentos contienen mucha histamina, sino que algunos de ellos, sin ser histamínicos, provocan la liberación endógena de esta sustancia, pues la histamina también está presente en el interior de nuestras células", explican. Este es el caso, por ejemplo, de la leche de vaca o la naranja.

A este respecto, los especialistas coinciden en que también conviene limitar el consumo de vino, cava o de bebidas destiladas, pues además de contener mucha histamina, el alcohol inhibe la acción de la enzima DAO antes descrita.

Fuente: Europa Press

La vitamina E en altas dosis reduce el riesgo de Alzheimer

Los niveles elevados de ciertos componentes de vitamina E en sangre están vinculados con el descenso del riesgo de padecer Alzheimer en la vejez, lo que sugiere que la vitamina E podría ayudar a prevenir el deterioro cognitivo en estos pacientes.

La investigación se ha publicado en el último número de Journal of Alzheimer's Disease.

"Nuestras hipótesis se basan en que todos los componentes de la vitamina E, y no sólo el tocoferol, pueden ser importantes en la protección contra el Alzheimer", explica la directora de la investigación, Francesca Mangialasche, del Instituto Karolinska, en Suecia (Estocolmo). "Estos resultados tienen un gran impacto ya que el 70 por ciento de las personas con demencia tienen más de 75 años y este estudio sugiere que el efecto de la vitamina E contra el Alzheimer es efectivo en los pacientes con más de 80 años".

Para la investigación los científicos analizaron a 232 personas de más de 80 años que no tenían demencia y analizaron los niveles en sangre de los ocho componentes, los dividieron en dos grupos (niveles altos y bajos) y realizaron una comparación. Los resultados revelaron que los pacientes que tenían niveles altos de los componentes en la sangre tenían menos riesgo de Alzheimer. Además, al ajustar los niveles de los componentes el riesgo se redujo entre un 45 y un 54 por ciento dependiendo del componente.

Mangialasche explicó que el efecto protector de la vitamina E puede estar supeditado al formato de la dosis. Otro estudio sugiere que los suplementos que contienen altas dosis de tocoferol podrían aumentar la mortalidad e incidió en que consumir este tipo de suplementos podría tener más daños que beneficios.

Los ácidos grasos omega-3 podrían reducir el riesgo de cáncer de mama

Investigadores del Centro Oncológico Fred Hutchinson, en Seattle, Washington, coordinados por Emily White, publican en el último número de Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention un estudio que potencia la creciente evidencia de que los suplementos de aceite de pescado desempeñan un papel en la prevención del cáncer.


Los investigadores pidieron a 35.016 mujeres posmenopáusicas, que no tenían una historia de cáncer de mama, que completaran un cuestionario de 24 páginas sobre el uso de suplementos sin vitaminas ni minerales en el estudio Vital.

Tras seis años de seguimiento, fueron identificados 880 casos de cáncer de mama mediante el registro de Supervivencia, Epidemiología y Resultados Finales.

Los resultados han mostrado que el uso regular de suplementos de aceite de pescado, que contiene niveles elevados de ácidos grasos omega-3, está relacionado con un riesgo reducido del 32 por ciento de cáncer de mama. Esta disminución del riesgo parece estar restringida al cáncer de mama ductal invasivo.

Sin embargo, el empleo de otros suplementos, la mayoría de los cuales son consumidos por mujeres para tratar los síntomas de la menopausia, no están asociados con el riesgo de cáncer de mama.

En la actualidad, los investigadores trabajan enrolando pacientes en un ensayo randomizado sobre vitamina D y omega-3 que evalúa el impacto de los suplementos de aceite de pescado y los de vitamina D en enfermedad cardiaca e ictus.

Fuente: Diario Médico

domingo, 4 de julio de 2010

Los antioxidantes no sirven contra la artritis reumática y el lupus

Los antioxidantes en los alimentos y suplementos no protegerían a las mujeres de la artritis reumática (AR) o el lupus, de acuerdo a un nuevo estudio.

La AR no es lo mismo que la osteoartritis, que aparece con la edad o el desgaste articular. No es tan frecuente, pero sí más grave. La AR y el lupus son enfermedades autoinmunes.

Un equipo estudió a unas 185.000 mujeres durante 24 años y no halló una relación clara entre el consumo estimado de antioxidantes (vitaminas A, C y E y betacaroteno) y la posibilidad de que se les diagnosticara AR o lupus.

Esto contradice los hallazgos de estudios previos de que las mujeres que más antioxidantes tomaban tenían menor riesgo de padecer esas enfermedades.

Un motivo para verificar si esos componentes en la dieta tendrían algún efecto es que las personas con AR y lupus tienen niveles más bajos de antioxidantes en sangre que la población sana. Y, según estudios en ratones, su uso reduciría la inflamación que activa el sistema inmune asociada con esas enfermedades.

Los antioxidantes no sólo controlan la inflamación, sino que también protegen al tejido corporal de las partículas potencialmente dañinas de las células llamadas especies reactivas al oxígeno.

Pero en el nuevo estudio, publicado en American Journal of Epidemiology, los autores no hallaron una relación entre la cantidad de antioxidantes y el riesgo de desarrollar AR o lupus.

Las mujeres participaban en los ensayos Nurses' Health Study y Nurses' Health Study II, que evalúan el estilo de vida y el riesgo de enfermedad en 240.000 mujeres estadounidenses desde 1976 y 1989.

El estudio posee limitaciones, por ejemplo, que fue observacional. Los autores sólo les preguntaron a las mujeres sobre el consumo de antioxidantes y observaron qué les sucedía en el tiempo, de modo que los resultados serían casuales.

Pero no excluyen la posibilidad de que la carencia significativa de ciertos antioxidantes tenga un papel en el riesgo de padecer AR o lupus, señaló el equipo de la doctora Karen H. Costenbader, de Brigham and Women's Hospital, en Boston.

El lupus, formalmente conocido como lupus eritematoso sistémico, produce dolor e inflamación articular, fatiga y erupciones cutáneas, pero también puede afectar otras partes del cuerpo, como el corazón y los vasos. La AR aparece cuando el sistema inmune ataca por error a las articulaciones.

El equipo de Costenbader se concentró en 184.643 mujeres sin AR o lupus al inicio del estudio que respondieron cuestionarios sobre la alimentación y el uso de suplementos en 1980 o 1991, según el estudio.

Luego estimó el consumo diario de las vitaminas A, C y E, además de alfa y betacaroteno, licopeno, luteína, betacriptoxantina y zeaxantina.

Entre 1980 y el 2004, se les diagnosticó AR a 787 mujeres y lupus a 192 mujeres.

Las mujeres que más antioxidantes ingerían tendían a mantener un estilo de vida más saludable: eran más activas y menos propensas a fumar. Al tener en cuenta esos factores, el consumo de antioxidante no mostró una relación sólida con la AR o el lupus.

FUENTE: American Journal of Epidemiology, online 9 de junio del 2010.

Reuters Health

Tomado de Medline Plus

Los médicos británicos, en pie de guerra contra la homeopatía

Meses después de que el Comité de Ciencia y Tecnología del Parlamento británico calificara los tratamientos homeopáticos de "científicamente inverosímiles", le toca el turno a los médicos.
Durante la reunión anual de representantes de la Asociación Médica Británica, los asistentes han decidido que el Sistema Nacional de Salud del país debe dejar de financiar la homeopatía que, además, debería ser retirada de las farmacias.

La moción, que fue ampliamente discutida por los asistentes a la reunión celebrada en Brighton, sugiere además que la sanidad pública del Reino Unido debe retirar la financiación a los cuatro hospitales homeopáticos que existen en las islas británicas, según informan los medios del país.

Los representantes de los médicos han señalado que estos remedios "sin sentido" son potencialmente dañinos para los pacientes y pueden provocar que éstos rechacen las medicinas convencionales.

"Dejemos que aquellos que creen en la homeopatía y quieren usarla sean quienes la financien y reservemos los escasos recursos del Sistema Nacional de Salud para tratamientos médicos contrastados", señaló Mary McCarthy, presidenta del Comité Médico Local de Shropshire, al elevar la moción.

Según las cifras disponibles, la Sanidad británica invierte alrededor de cuatro millones de libras al año (unos cinco millones de euros) en homeopatía. A pesar de que esto representa un porcentaje muy bajo (el 0,001%) del gasto sanitario británico, algunos expertos creen que estos remedios son peligrosos.

"Estamos poniendo en riesgo a la sociedad el regresar a un estado de pensamiento mágico cuando la ciencia debe pasar por un discurso racional", ha declarado Tom Dolphin, miembro del comité júnior de la Asociación Médica Británica.

Sin embargo, algunos especialistas han criticado la medida argumentando que les quita estos remedios a los pacientes que han obtenido un beneficio de ellos.

Fuente: ElMundo.es