miércoles, 27 de mayo de 2009

Dismenorrea o dolor menstrual


COMO MIGAR EL DOLOR MENSTRUAL

Al dolor menstrual se le conoce con el término médico de dismenorrea. Es tan frecuente (entre una tercera parte y la mitad de las mujeres en edad reproductiva según los estudios lo padecen en mayor o menor intensidad), que la mayor parte de quienes lo sufren lo asumen como algo más de su regla y se limitan a tomar analgésicos o antiinflamatorios para poder mitigar el dolor que a veces puede ser bastante invalidante impidiendo desarrollar una actividad totalmente normal durante esos días, siendo en muchos casos motivo de absentismo escolar y laboral.

La dismenorrea no solo se presenta como un dolor en la zona pélvica, sino que además este dolor en los casos más intensos puede acompañarse de muy variados síntomas, como dolor en la zona renal, molestias mamarias con aumento de la turgencia de los senos, distensión abdominal, calambres o pesadez de piernas, cefaleas, náuseas y vómitos, desmayos, diarrea o estreñimiento y cambios del humor con más tendencia depresiva e irritabilidad.

Durante la menstruación, lo que ocurre es que el útero se desprende de la capa más interna del mismo, el endometrio, para ser renovado y prepara un nuevo tejido con la finalidad de que si se produce un embarazo, ese óvulo fecundado pueda anidar y desarrollarse con más facilidad sobre un tejido más joven para que llegue a buen puerto ese embarazo, por lo que es necesario que se eliminen los restos del endometrio del anterior ciclo en forma de sangrado. Para que esto ocurra, además de producirse una serie de cambios hormonales, responsables del desprendimiento del endometrio, es necesario también que se sinteticen y liberen en mayor cantidad unas sustancias llamadas prostaglandinas, concretamente la E2 y F2α, que hacen que se contraiga el útero para poder así eliminar el contenido menstrual, siendo éstas precisamente las responsables de que aparezcan cólicos y dolor.

Conviene aclarar que aunque no es probable, ante un dolor menstrual se deben descartar ciertas enfermedades ginecológicas como miomas, endometriosis u otras patologías utero-ováricas, por lo que se debería acudir a un ginecólogo para confirmar que no se padecen. Éste tras descartarlas probablemente nos recetará un medicamento de efecto antiinflamatorio ya que inhiben la síntesis de las prostaglandinas responsables del dolor o un anticonceptivo oral, que al evitar la ovulación, también impiden que se formen éstas.

Sin embargo, existen multitud de alternativas naturales a estos medicamentos de síntesis carentes de efectos secundarios y sobre todo mucho más respetuosas con los procesos fisiológicos que tienen lugar en nuestro organismo. Además los remedios que exponemos a continuación, son compatibles unos con otros, por lo que ante la falta de respuesta total en cuanto a eficacia del tratamiento, podemos combinarlos entre ellos.

Dentro del campo de la fitoterapia, son recomendables la asociación de plantas medicinales como la manzanilla, valeriana, pasiflora y jengibre, bien en infusión o en extractos fluidos pues han demostrado su eficacia terapéutica al ejercer un efecto relajante muscular y en casos de dismenorreas leves, éstas desparecen. También en la infusión, podemos colocar dos ramitas de canela para mejorar la fórmula.

El aceite de semillas de onagra (Oenothera biennis) o el de borraja (Borago officinalis), es uno de los remedios más empleados y conocidos en el tratamiento de la dismenorrea y del síndrome premenstrual. Poseen un ácido graso esencial de la serie omega 6 llamado ácido gamma linolénico, que actúa como precursor de las prostaglandinas E1 que poseen un efecto antiinflamatorio y estabilizador de la membrana celular. Estas prostaglandinas E1, son distintas de las que se liberan en la dismenorrea (E2 y F2α), y parecen contrarrestar los efectos de éstas. También los ácidos grasos de la serie omega 3 se han utilizado con éxito en el tratamiento de esta patología pues tienen un efecto antiinflamatorio. Los encontramos fundamentalmente de procedencia animal, en pescados azules y focas, pero también de origen vegetal como el que se obtiene de las semillas de lino y de las nueces.

Las sales de Schüssler, también nos ofrecen alternativas eficaces para combatir la dismenorrea. La principal es Magnesia phosphorica que actúa como un antiespasmódico, disminuyendo el dolor, a la que se puede asociar Ferrum phosphoricum cuando se acompaña de signos típicos de inflamación.

La vitamina B1, presente en alimentos como las carnes, la levadura de cerveza, yema de huevo, legumbres, frutos secos, cereales integrales, patatas o arroz, así como el magnesio más abundante en cereales, frutos secos, legumbres y germinados han demostrado una evidencia en el control y tratamiento de la dismenorrea. Por el contrario, la vitamina E también popular también en el tratamiento de la dismenorrea, los estudios realizados con ella nos demuestran que su eficacia es similar a la del placebo, por lo que no estaría indicada.

La aplicación de calor local en la zona infraumbilical bien con un parche térmico, una almohadilla eléctrica, un saquito de heno o trigo sarraceno calentado previamente en el horno o microondas o incluso con una botella llena de agua caliente y envuelta en un paño, ayuda a mitigar las molestias y dolores en caso de dismenorrea, con una eficacia similar a la de los antiinflamorios.

Otras medicinas complementarias también aportan remedios útiles como la acupuntura que debe ser practicada por personal cualificado o la acupresión que podemos realizar en casa. Especialmente útil es el masaje en el punto Sanyinjiao que está a cuatro traveses de dedos (la anchura de los cuatro dedos juntos) por encima del tobillo en el lado interno de la pierna y por detrás del borde de la tibia, aplicándose en los dos tobillos con el pulgar durante 6 segundos seguidas de 2 de descanso, repitiéndose durante 5 minutos y volviendo a realizarse 4 veces al día. La homeopatía también nos ofrece soluciones para la dismenorrea empleándose ciertas plantas medicinales pero preparadas según el método homeopático entre las que se encuentran Lycopodium, Belladona, Platina o Staphysagria.

Es importante y aunque no existen demasiados estudios científicos al respecto, modificar ciertos hábitos de vida, pues se relaciona una mayor intensidad del dolor con el tabaquismo, el sedentarismo o la ingesta excesiva de grasas saturadas y alimentos proteicos de origen animal y la cafeína, por lo que se debería recomendar el abandono del hábito tabáquico, realizar más ejercicio físico, llevar una dieta que tendiera al menos hacia el vegetarianismo y sin grasas tanto animales como vegetales y eliminar el café y las bebidas excitantes con cola.

La presencia de fibra en la dieta en forma de cereales, frutas con piel y verduras, es un factor también importante para determinar la aparición de dismenorrea y su intensidad. En un estudio realizado en Japón donde se valoró la eficacia en la dieta de la soja, las grasas y la fibra, solo esta última demostró ser capaz de controlar el dolor menstrual cuando se alcanza una media de 14 gramos diarios.

Conviene recordar por último que muchas mujeres tienen reglas dolorosas hasta su primer parto. Esto se debe a que el cuello del útero en las mujeres que no han tenido hijos se encuentra mucho más cerrado que en las que ya han dado a luz por vía vaginal y por tanto el útero no tiene que realizar contracciones tan intensas para liberarse de los restos menstruales. Por eso conviene que volvamos a retomar un parto más natural por vía vaginal en un momento donde España empieza a ser famosa por el elevado número de cesáreas programadas.

Siguiendo estos sencillos consejos son muchas las mujeres que se han visto libres de estos síntomas tan molestos. Así que si padece estas molestias, anímese y póngalas en práctica y si no recomiéndeselas a quien las pueda necesitar.

martes, 26 de mayo de 2009

Celulitis


Aunque el término médico de celulitis sirve para hacer referencia a la inflamación del tejido celular subcutáneo provocado por una infección, comúnmente usamos este vocablo para referirnos en realidad al acumulo de tejido graso en determinadas zonas del cuerpo, formando nódulos de grasa, toxinas (anhídrido carbónico, agua, potasio, urea, ácido láctico y otras sustancias) y agua.

A diferencia de lo que se cree, la celulitis, no tiene que ir asociada al sobrepeso o la obesidad, ya que puede aparecer en personas obesas, delgadas o en su peso normal.

¿Cuáles son sus causas?

La celulitis, parece tener una causa de tipo hormonal, hecho que viene corroborado por la presencia fundamentalmente en mujeres, ya que más del 85 % de la población femenina tiene celulitis. También las mujeres cuando empiezan a tomar anticonceptivos hormonales en los que se le aporta un estrógeno, pueden empezar a notar, por fortuna no siempre, que retienen más líquidos y que la celulitis va en aumento. El hombre la puede presentar cuando existe un hipogonadismo, una insuficiente secreción de hormonas masculinas, una castración o cuando se somete a tratamientos con estrógenos o antiandrógenos como ocurre en el cáncer de próstata. Cuando un niño y una niña no han llegado aún a la pubertad, si los observamos desde atrás difícilmente sabremos quien pertenece a un sexo o a otro. Sin embargo, al llegar el despertar hormonal de la pubertad, la niña desarrollará sus pechos e irá depositando grasa en las caderas, lo que conformará la típica silueta femenina. Si este depósito se acentúa por una excesiva estimulación estrogénica, la grasa formará con probabilidad nódulos y la piel tendrá un aspecto de piel de naranja.

Es muy frecuente encontrar también en las mujeres afectadas de celulitis, una falta de tono muscular de algunos de los músculos de la zona como los glúteos y el tensor de la fascia lata, provocada por las características anatómicas de las cadera de la mujer, sobre todo cuando esta es demasiado ancha, hecho que viene determinado por la acción de las hormonas femeninas. Esta afectación muscular, ocasionará cambios en la circulación de retorno que con el paso del tiempo causarán una insuficiencia circulatoria de las extremidades inferiores, con tendencia a la extravasación serosa y linfática. La retención de líquidos procedentes del sistema circulatorio y del sistema linfático provocará una serie de cambios bioquímicos locales y generales sobre los adipocitos o células grasas, componentes del tejido conjuntivo (hialuronidasa, colágeno y elastina) y hormonas tiroideas que se traducirán en un aumento del volumen y formación de nódulos en las zonas afectadas.

Además existen factores genéticos y étnicos, y aunque aún no ha quedado demostrado en que genes se determina la tendencia o no a tener este acumulo de grasa y líquidos, es obvio que existen familias donde las mujeres lo padecen con más intensidad y lo mismo ocurre con ciertas razas si las comparamos pues las mujeres latinas tienen mayor tendencia que las nórdicas y a su vez menos que ciertas etnias africanas.

Las alteraciones de la microcirculación que también pueden venir asociadas a factores genéticos influyen también sin lugar a dudas en el desarrollo de la celulitis pues un mal drenaje y circulación de los miembros inferiores predispone a una acumulación de líquidos.

Las alteraciones hepáticas también pueden favorecer el desarrollo de la celulitis pues se puede producir una acumulación de residuos y deshechos tóxicos tanto a nivel local como a nivel general que provocan su eliminación con normalidad y su depósito en el tejido graso favoreciendo de esta manera que se perpetúe y acentúe la celulitis.

El estrés también se empieza a considerar como un factor que favorece la aparición de celulitis, pues la adrenalina favorece el depósito de grasa en el tejido celular subcutáneo

Otros factores que podemos considerar como agravantes son:

Hábitos alimenticios:

  • Si coexiste una obesidad con la celulitis, ésta se intensificará.
  • La falta de fibra en la alimentación que provoca problemas de estreñimiento hace que éste, dificulte el retorno venoso al estar toda la zona de la pelvis llena de heces que no se expulsan, con lo que con el paso del tiempo se afectará la microcirculación extravasándose líquidos que provocará un aumento de la celulitis.
  • El exceso de sal en la dieta que provoca retención de líquidos.
  • La falta de ingesta de líquidos, pues a diferencia de lo que se suele pensar, cuanto menos agua se bebe, más líquido se retiene.

Forma de vida: Todos ellos actúan sobre los factores agravantes o predisponentes, especialmente sobre la circulación:

  • Sedentarismo y falta de ejercicio físico.
  • Uso de prendas demasiado apretadas en las piernas (pantalones, fajas, medias).
  • Uso de tacones demasiado altos (más de 5 centímetros).
  • Abuso de café, tabaco y alcohol.
  • Tratamientos inadecuados (masajes violentos, corticoides, anticonceptivos,..).
  • Posturas incorrectas como estar de pie o sentada demasiado tiempo, cruzar las piernas.

Fases evolutivas en la celulitis:

La celulitis evoluciona de unas fases a otras, complicándose cada vez más y siendo cada vez más difícil su tratamiento y desaparición, de ahí la importancia de conocer en que fase nos encontramos para establecer un adecuado tratamiento y un pronóstico en cuanto a resultados.

  • Fase I o de ectasia circulatoria: La mala circulación provoca que se vayan acumulando líquidos alrededor del adipocito. Clínicamente se traduce en una sensación de pesadez de piernas, palpándose la zona celulítica como más espesa, infiltrada, la piel con menos elasticidad y si presionamos puede empezar a verse la piel de naranja. También se pueden observar algunas arañas vasculares muy finas.
  • Fase II o exudativa: Al aumentar la dilatación vascular se produce una salida de líquido desde los capilares de forma más intensa presentándose la piel edematizada. A los síntomas anteriores se une el dolor a la palpación, el aspecto de piel de naranja más evidente a la presión y aparición de estrías y varices.
  • Fase III o de proliferación fibrosa: El colágeno de la dermis e hipodermis degenera, formando bloques en cuyo interior quedan aprisionados los adipocitos cargados de triglicéridos al alterarse el metabolismo celular, formándose nódulos. La piel de naranja, aparece espontáneamente sin necesidad de presión, apareciendo a la palpación la piel fría sin elasticidad, seca y con hoyuelos. A diferencia de las etapas anteriores en que el proceso es reversible, aquí se necesita un tratamiento mucho más exhaustivo y mantenido.
  • Fase IV o de fibrosis cicatricial: El colágeno degenerado va comprimiendo vasos y fibras nerviosas alterándose la nutrición del tejido conjuntivo que por sumación de efecto, va provocando que los micromódulos se conviertan en macronódulos. La piel de naranja deja paso a una piel como acolchada. En esta etapa el proceso no es reversible pudiendo mejorarse estéticamente con tratamientos locales.

¿Hay realmente posibilidades de tratar la celulitis?

La celulitis, como hemos visto puede ser tratada en todas las etapas, aunque en su última fase el tratamiento es más estético que real.

  • Lo primero que tenemos que hacer es analizar nuestra vida, prestando atención a todos los aspectos mencionados pero especialmente la dieta y el ejercicio. Hacer algo de deporte y mantener una dieta equilibrada rica en fibra son dos de los hábitos saludables a tener en cuenta a la hora de intentar reducir la piel de naranja. Practicar natación, subir escaleras o caminar media hora diariamente a un ritmo rápido son algunos de los ejercicios más recomendables. Se deben evitar alimentos que contengan grasas, azúcar y sal y se han de incluir en las comidas frutas y verduras además de todo aquello que contenga fibra. Beber alrededor de dos litros de agua al día ayuda a eliminar líquidos del organismo y a desintoxicarlo.
  • La mala circulación es una de las causas de aparición de celulitis, por lo que un masaje de unos quince minutos en las piernas a última hora del día ayuda a descongestionarlas, relajarlas y reduce la piel de naranja si se hace de forma continuada. Las plantas medicinales nos ayudarán a corregir algunas de las causas siendo necesario emplear siempre un tratamiento vía oral que mejore la microcirculación pudiendo emplearse el Castaño de Indias, Ginkgo biloba, Rusco, Centella asiática, etc. El Fucus vesiculoso se empleará si no existen alteraciones de la glándula tiroidea, pues favorecerá el metabolismo celular. La L-carnitina, también se indica en la celulitis debido a la actividad lipolítica que posee.
  • Alimentarse de forma saludable, automasajearse y hacer ejercicio resultan totalmente eficaces si se es constante en la práctica.
  • Debe quedar totalmente prohibido el consumo de alcohol y tabaco, así como utilizar ropas ajustadas, tacones de más de cinco centímetros y cruzar las piernas al sentarse.
  • Para mantener la piel firme, el uso de las cremas anticelulíticas, son imprescindibles. Entre los ingredientes cosméticos más activos encontramos la centella asiática, fucus, ginkgo, hiedra, castaño de Indias, cafeína y algas marinas. Es aconsejable hacer previamente una exfoliación que se puede hacer con cremas o dando un buen masaje con un guante de crin. Una ducha de agua fría de vez en cuando no viene nada mal para que la piel no se resienta.
    Otros tratamientos efectivos en la celulitis son los aplicados tópicamente pero si no se corrige la causa que lo favoreció, volverá a aparecer. Entre ellos destacamos el drenaje linfático, ultrasonidos, endermología, electrolipolisis, mesoterapia (en la que con medicamentos homeopáticos se obtienen óptimos resultados), y como no, la liposucción, que solo aconsejamos para casos realmente importantes.

De esta forma, la piel de naranja desaparecerá de forma progresiva en pocos meses, y se podrán volver a lucir unas piernas sanas y espléndidas.

lunes, 25 de mayo de 2009

Catarro común


El catarro común o resfriado, es una enfermedad vírica que puede estar causado por una gran variedad de virus (picornavirus, rinovirus, mixovirus, paramixovirus, virus respiratorio sincitial, parainfluenza…), a los que estamos constantemente expuestos, capaces de infectar la vías respiratorias altas.

La infección se produce a través del contacto directo con objetos o a través de las gotitas de saliva que eliminamos al estornudar, toser o hablar. Es por esta razón por lo que debemos de extremar nuestra higiene cuando estamos acatarrados o nos encontramos en presencia de alguien que lo está.

La mayoría de nosotros solo nos acatarramos una o dos veces al año, ya que la causa principal es la disminución de nuestras defensas.

Los síntomas aparecen entre las 24 y 72 horas de la exposición al virus y pueden ser muy variados, pero fundamentalmente aparecerá malestar general, fiebre, dolor de cabeza y musculares y congestión del tracto respiratorio superior. Al principio aparecerá una secreción nasal acuosa y estornudos, seguido de secreciones cada vez mas espesas. Este moco puede especialmente en los niños acumularse en el oído dando lugar a la aparición de otitis.

La gripe que está provocada por otro virus, el de la influenza, del que existen varios serotipos. Tiene síntomas mucho más intensos y suele aparecer en forma de epidemia.

¿QUE HACER PARA PREVENIR UN CATARRO?

Mantener un sistema inmunológico sano es la mejor manera de protegerse de un número excesivo de catarros. La nutrición es uno de los factores más determinantes en este sentido, en concreto las vitaminas A y C, el beta-caroteno, el Zinc y otros antioxidantes, contenidos la mayoría de ellos en frutas y verduras.

Otros factores a tener en cuenta como reductores de nuestras defensas y que por tanto debemos eliminar son el estrés, alcohol, tabaco, la automedicación, los niveles altos de glucosa, triglicéridos y colesterol, el consumo excesivo de azúcar, la contaminación ambiental y las alergias. A diferencia de la vacuna antigripal, que sí ha demostrado una eficacia importante a la hora de evitar la enfermedad, las vacunas anticatarrales, a pesar de que se siguen administrando, no han demostrado demasiada efectividad, pues son muchos y diversos los virus implicados que constantemente tienen la capacidad de mutar.

¿QUÉ HACER CUANDO YA ESTAMOS ACATARRADOS?

Como medidas a tener en cuenta estarían:

  1. Sueño y reposo: debemos procurar un buen reposo aunque tampoco conviene exagerarlo.
  2. Líquidos: beber abundantes líquidos o la utilización de un vaporizador hace que el tracto respiratorio tenga una mejor hidratación y se dificulta la propagación de la infección. Los lavados nasales con una lota nasal o jala neti, ayudan a descongestionar las fosas nasales.
  3. Dieta: se deben evitar los azúcares, aunque provengan de fuentes naturales (zumos de fruta, miel, …), ya que pueden perjudicar las funciones inmunológicas. Los suplementos de vitamina C, zinc, vitamina A y beta-caroteno, potencian nuestro sistema inmune y acortan el curso del catarro común. El consumo de leche de vaca debe eliminarse durante el proceso catarral ya que aumenta la mucosidad en nuestras vías respiratorias. La dieta en estos días debe ser ligera.
  4. Fitoterapia: las plantas medicinales son mucho más que antibióticos naturales, ya que han demostrado muchas de ellas que además potencian y estimulan nuestro sistema inmunológico, como la equinácea, la hidrastis, el regaliz y el astragalus.
  5. Gargarismos: los de manzanilla o zarzamora, son un buen remedio para la irritación faríngea.
  6. Hidroterapia: las posibilidades de tratamiento son múltiples y van desde el simple acto de acabar una ducha con agua fría, a las fricciones con una manopla mojada en agua por todo el cuerpo al levantarse.
  7. Medicamentos: solo han demostrado que disminuyen los síntomas. Hay un dicho popular que dice que un catarro se cura sin tratamiento en siete días y con tratamiento en una semana. Los antibióticos, a pesar de que se sigue abusando de ellos, nunca están indicados.
    Louis Pasteur, padre de la microbiología afirmó: "El microbio no es nada, el terreno lo es todo", es decir, si nuestro organismo lleva una dieta incorrecta y está cargado de toxinas y además nos encontramos con las defensas bajas por cualquiera las causas descritas antes, es muy probable que la exposición a cualquier virus responsables de un catarro o de otra enfermedad, nos provoque la aparición y desarrollo de un cuadro patológico. Quizás llegue un día en que tanto pacientes como médicos y autoridades sanitarias, confiemos más en nuestro organismo que en los fármacos.

Sales de Schüssler I. Introducción



El sistema terapéutico bioquímico del Dr. Schüssler, es sumamente sencillo, pues propone el empleo de solo 12 remedios, conocidos como remedios minerales, sales tisulares, sales bioquímicas o sales de Schüssler. Estos remedios forman parte del cuerpo humano y están presentes en condiciones normales en cada uno de nosotros. Se trata de aquellas sales minerales que combinadas con los elementos orgánicos, servirán para crear y mantener los millones de células de las que estamos formados.

El Dr. Schüssler, les llamó a éstos, remedios bioquímicos precisamente porque eran las sales minerales que estaban íntimamente y vitalmente implicadas en la química de la vida, adoptando para ello la raíz griega “bios” (que significa vida) y “chimica” (química), es decir, “las sales de la química de la vida”.

Su función es más bien nutricional. Por esta razón son inocuas de tomar, no interfieren con otros remedios y carecen de efectos secundarios.

Las bases fundamentales de la teoría del Dr. Schüssler, tal y como éste las expuso son las siguientes:
1. Las enfermedades no aparecen si el metabolismo celular es normal.
2. El metabolismo celular se mantiene en su normalidad siempre que la nutrición celular sea la adecuada.
3. Los nutrientes pueden ser tanto de naturaleza orgánica como inorgánica.
4. El cuerpo humano está formado por 12 sales minerales o sales tisulares.
5. La capacidad de las células del organismo para asimilar, excretar, y posteriormente utilizar el material nutricional resultará alterada si existe un déficit de los constituyentes minerales inorgánicos (sales tisulares).
6. Cuando dicho equilibrio se altera, aparece un estado anómalo que conduce a la enfermedad.
7. Se puede restaurar una correcta nutrición celular, y quedar el metabolismo normalizado suministrando las sales minerales requeridas en una forma finamente dividida y fácilmente asimilable.


Principios fundamentales:

El término “Bioquímica”, designa para nosotros en particular el método terapéutico creado y denominado así por Schüssler, y que fue publicado por él en 1.873 bajo el título de “Compendio de Terapéutica Bioquímica”.

Su terapia se basa en la tradición recogida hasta entonces en el empleo de sustancias minerales para tratar distintas dolencias y en particular en el momento en que se inicia por parte de los científicos de la época a aplicar el análisis de los fenómenos de la vida precediendo en esto a Schüssler, como fueron sobre todo J. Liebig a quien llamó la atención el conocimiento de los agricultores sobre la importancia de los elementos alcalinos, de las tierras alcalinas, y de los fosfatos, como necesarios para la formación y el desarrollo de las plantas, y de Jacob Moleschot quien escribe en su libro “Circulación de la vida”(1.861), la importancia de determinados minerales en ciertos tejidos, donde su ausencia no permite que estos se desarrollen.

Estas sustancias minerales que forman parte de la composición de las células, se pudieron evidenciar tras procesos de calcinación de organismos enteros y de órganos y tejidos por separado, observándose y hallándose en las cenizas tras la incineración.

Además, estos elementos, deben estar además en proporciones fijas y determinadas, lo que contribuye al buen equilibrio intracelular y por tanto a un estado óptimo de salud. Cuando dicho equilibrio se rompe, se produce en la célula un desequilibrio mineral, y las combinaciones entre elementos orgánicos e inorgánicos, no permitirán ya a partir de ese momento, ser fabricadas en las proporciones justas e indispensables, añadiéndose el hecho de que se originarán otra serie de sustancias que entorpecerán las funciones celulares, es decir faltaran elementos plásticos para la síntesis de determinadas sustancias y por el contrario se originarán una serie de productos de deshecho que impedirán un funcionamiento celular normal, lo que conducirá a la enfermedad.

Por tanto, el papel del terapeuta, es muy preciso, ya que consistirá en aportar al órgano deficitario los elementos minerales necesarios para corregir en primer lugar la carencia, al mismo tiempo que determinará cual o cuales son necesarios para conjugarse con los s elementos de la plétora a fin de formar con ellos combinaciones que puedan ser eliminadas fácilmente por la célula.


Sales minerales:

El Dr. Schüssler, en sus estudios demostró que en el cuerpo existen 12 sales minerales distintas denominadas sales tisulares, es decir, las sales de los tejidos. Sus nombres se indican a continuación en latín que es como suelen nombrarse junto con su equivalente en castellano:

NOMBRE LATINO NOMBRE CASTELLANO

Calcarea fluorica Fluoruro cálcico
Calcarea phosphorica Fosfato cálcico
Calcarea sulphurica Sulfato cálcico
Kalium muriaticum Cloruro potásico
Kalium phosphoricum Fosfato potásico
Kalium sulphuricum Sulfato potásico
Natrum muriaticum Cloruro sódico
Natrum phosphoricum Fosfato sódico
Natrum sulphuricum Sulfato sódico
Magnesia phosphorica Fosfato magnésico
Ferrum phosphoricum Fosfato férrico
Silicea Anhídrido silícico


Relación entre terapia bioquímica y homeopatía:

La homeopatía, es un sistema medicinal descubierto por Hahneman a finales del siglo XVIII, que tiene ciertas analogías con el sistema terapéutico propuesto por Schüssler, pero que también muestra claras diferencias que los distingue al uno del otro:

Entre las analogías hay que destacar que ambas terapias utilizan sus remedios en forma de diluciones, así como que el remedio se puede elegir en función de los síntomas que presenta el paciente.

Entre las diferencias debemos citar:




  1. La homeopatía se basa en la ley de la similitud, mientras que el empleo de las sales, lo hace en los procesos físico-químicos que tienen lugar en los seres humanos, intentando cubrir carencias y eliminando elementos de la plétora que condicionan el normal funcionamiento celular.


  2. La homeopatía emplea tanto sustancias que están presentes en los seres vivos como otras que no lo están, mientras que la doctrina bioquímica solo utiliza elementos minerales siempre presentes en cada uno de nosotros.


  3. Las Sales de Shüssler, siempre se presentan a la dilución 6DH, mientras que la homeopatía utiliza distintas diluciones tanto decimales como centesimales o korsakovianas. La dilución 6 DH, expresa además la concentración aproximada hasta la que estas sales se encuentran en el organismo (1mg/kg).

Sales de Schüssler II (las Calcareas)

CALCAREA FLUORICA 6 DH:

Datos químicos:

Su fórmula química es CaF2 (fluoruro de calcio o fluoruro cálcico). Se encuentra en la naturaleza como espato flúor mineral. Insoluble en agua, pero se descompone por acción del ácido sulfúrico produciendo ácido hidrofluórico.

Datos fisiológicos y acción general:

La Calcarea fluorica se encuentra en la superficie de los huesos y en el esmalte dentario. Forma también parte de la epidermis y de las fibras elásticas que se encuentran en la piel, tejido conectivo y paredes vasculares.

Son síntomas característicos de déficit de Calcarea fluorica:

  • Induraciones duras y nudosas como consecuencia de traumatismos, sobre todo en las superficies de los huesos.
  • Relajación de las fibras elásticas, apareciendo dilataciones de vasos (aneurismas, varices, hemorroides,...), prolapsos de útero, vejiga y recto, ptosis gástrica, relajación de las cubiertas abdominales de lo que resulta el “vientre colgante”, flacidez de los tejidos...
  • Exudación de queratina de las células epidérmicas, que se seca pronto y forma una costra adherente, que con frecuencia se observa en las palmas de las manos, formando grietas y fisuras.

Su acción se extiende a todas aquellas enfermedades que presentan alteraciones en la superficie de los huesos, esmalte dentario y fibras elásticas ya sean de la piel, tejido conectivo, paredes de los vasos sanguíneos, etc...

CALCAREA PHOSPHORICA 6 DH:

Datos químicos:

Su fórmula es Ca3(PO4)2 o fosfato tricálcico. Insoluble en agua o alcohol, es soluble en el ácido nítrico diluido y en otros ácidos.

Datos fisiológicos y acción general:

Es absolutamente indispensable para el crecimiento y la nutrición del cuerpo. Se encuentra en el plasma sanguíneo, en los glóbulos rojos, saliva, jugo gástrico, huesos, tejido conectivo, dientes, leche, etc. Da solidez a los huesos. Presenta una especial afinidad por la albúmina entre otras proteínas, con las que forma la base orgánica para la formación de nuevas células en todos los tejidos, siendo de la mayor importancia para el crecimiento de los tejidos blandos promoviendo la creación de células nuevas, por lo que es de suma importancia para el crecimiento. Contribuye a la formación de los glóbulos rojos, llegando a ser el principal remedio de la anemia y de la clorosis.

Calcarea phosphorica es necesaria para la curación de todos aquellos procesos en los que existe una alteración del calcio, como ocurre en la formación de los callos de fractura, en el crecimiento defectuoso, raquitismo,..., siendo el remedio de todas las enfermedades óseas. Cuando por cualquier causa se asimila mal el fosfato de calcio, se produce una nutrición defectuosa, con crecimiento imperfecto de las células y consiguientemente degeneración y destrucción de los tejidos, especialmente del óseo y del ganglionar.

Es importante su aporte durante la dentición, en las convulsiones y espasmos de personas debilitadas, estimula la nutrición celular,..., por lo que se emplea también en la convalecencia de enfermedades agudas por su poder restaurativo. Por la experiencia se ha comprobado que este remedio es un auténtico tónico en muchos casos, como ocurre cuando se producen enfermedades crónicas destructivas, en la anemia consiguiente al crecimiento rápido de los adolescentes, en la lactancia prolongada, la hipermenorrea, bronquitis crónicas, diarreas profusas,.... En la vejez, cuando disminuyan las funciones regeneradoras del sistema nervioso, está perfectamente indicada la calcarea phosphorica y también es de utilidad en las afecciones cutáneas seniles y en el prurito vaginal como consecuencia de la atrofia que tiene lugar durante la postmenopausia.

Si el movimiento molecular de calcarea phosphorica está desordenado en las células epiteliales de las membranas serosas se produce una exudación seroalbuminosa, desarrollándose así el higroma de rótula, quistes ováricos,.... Si se aporta la Calcarea phosphorica se absorberán estas exudaciones. Si esto ocurre en las células epidérmicas, la albúmina saldrá hacia la superficie y por desecación formará una costra, apareciendo una fina descamación. Este mismo tipo de secreciones albuminosas se puede producir en las superficies mucosas si su epitelio sufre la pérdida de calcarea phosphorica.

CALCAREA SULPHURICA 6DH:

Datos químicos:

Su fórmula química es Ca3(SO4)2 y su nombre común es sulfato de calcio o sulfato cálcico. Se encuentra en la naturaleza como anhidrita, yeso, alabastro y selenita. Posee un peso molecular de 172. Se presenta como prismas aplanados (selenita) y en masas terrosas (yeso). Es un polvo fino, blanco cristalino, soluble en 400 partes de agua, insoluble en el alcohol y en los ácidos nítrico e hidroclórico diluidos. Puede obtenerse precipitando una solución de cloruro de calcio en ácido sulfúrico diluido.

Datos fisiológicos y acción general:

En los últimos años de vida del Dr. Schüessler, este remedio fue descartado de su lista, dejándolos en once en vez de doce, al considerar éste, que realmente no se encontraba presente en los tejidos vivos el sulfato de calcio como tal, sustituyéndolo por Natrum phosphoricum o por Silicea. Sin embargo, tomando en cuenta las pruebas clínicas recogidas en favor de este remedio, el que según Bunge podemos encontrarlo en la bilis (aunque no es constante su presencia), y al hecho de que su sistema terapéutico ya se desarrolló ampliamente por todo el mundo incluyendo este remedio, sobre todo en los Estados Unidos por los doctores William Boericke y Willis A. Dewey, se continúa considerando como doce los remedios bioquímicos y no once.

La Calcarea sulphurica existente en la bilis, procede del hígado donde cumple la función de destruir los glóbulos rojos, para que se produzca su recambio, separando el agua que contienen y excretando sus residuos por la bilis. Si falta Calcarea sulphurica se impide la destrucción de glóbulos rojos y en consecuencia la sangre contiene pronto un abundante número de glóbulos rojos envejecidos que cumplen mal su función así como residuos que si no son separados de la circulación por el hígado , ni conducidos por los vasos linfáticos, llegan a las membranas mucosas y a la piel, y producen allí congestiones de las mucosas, catarros y erupciones.

Está en estrecha relación con las supuraciones, siendo capaz de frenar las secreciones purulentas de las membranas mucosas y las exudaciones del mismo género en los sacos serosos, así como úlceras y fístulas intestinales, úlceras de la cornea, etc. Es el remedio de las supuraciones en las etapas en que la materia se ha descargado, o continua fluyendo después de que el sitio infiltrado ha secretado su contenido purulento. La presencia de pus sobre una zona inflamada es la indicación general.

Sales de Schüsler III (los Natrum)

NATRUM PHOSPHORICUM 6 DH:

Datos químicos:

Su nombre es fosfato sódico, y su fórmula química es Na2HPO4. Se puede preparar neutralizando el ácido ortofosfórico, con el carbonato de sodio. También se extrae de las cenizas de los huesos. Cristaliza en prismas que contienen doce moléculas de agua de cristalización. Su sabor es salino, fresco y moderado, es soluble en agua pero insoluble en alcohol y las soluciones de esta sal son ligeramente alcalinas.

Datos fisiológicos y acción general:

Esta sal se encuentra en la sangre, músculos, sistema nervioso central y periférico y en los fluidos intercelulares.

Por la presencia de esta sal, el ácido láctico se descompone en ácido carbónico y agua. Absorbe el ácido carbónico, tomando dos moléculas de éste por cada una de las de él mismo, y es llevado a los pulmones donde el oxígeno que entra con el aire inspirado fija el ácido carbónico libre, transformándolo en oxígeno molecular, que posteriormente será tomado por el hierro de los glóbulos rojos. El Natrum phosphoricum es el remedio para los trastornos ocasionados por el exceso de ácido láctico. Su acción se opone a la condensación de la bilis y del moco con cristalización de la colesterina en el conducto biliar, evitándose así muchos casos de ictericia, cólicos hepáticos, cefaleas biliares y asimilación imperfecta de las grasas por falta de bilis.. Es útil en la podagra, gota y reumatismo articular agudo y crónico, siendo así un remedio para la llamada diátesis ácida.

Uno de los principales papeles que cumple esta sal en el organismo según Moleschott y Schüessler, es el de la catálisis del ácido láctico en la sangre, eliminando de esta forma los metabolitos de la función muscular en la que se transforma el glucógeno en el ácido. De esta forma, gracias a la presencia de Natrum phosphoricum se transforma en ácido carbónico y agua. Si se produce un déficit de esta sal, el ácido láctico queda como tal, predomina entonces un estado ácido del sistema, sucediéndose procesos reumáticos, dispepsia, trastornos intestinales,....

El ácido úrico se mantiene soluble en la sangre por la presencia del fosfato sódico, entre otros condicionantes (pH, temperatura, etc. ). Si se da una deficiencia de esta sal, el ácido úrico se combina con el sodio formando urato de sodio, que es insoluble y precipita y se deposita en las articulaciones apareciendo fenómenos de gota y reumatismo articular agudo.

El Natrum phosphoricum, también sirve para emulsionar los ácidos grasos por lo que es un remedio para todos los estados dispépticos debidos a una mala digestión de las grasas.

Estará indicado su uso en las enfermedades de los niños por exceso de ácido láctico ( acidosis láctica ), en todos los padecimientos en que exista un exceso de acidez, eructos y vómitos agrios, diarrea verdosa, dolores, espasmos y fiebre acompañada de síntomas ácidos, etc.

Natrum phosphoricum, ha sido empleado a estas pequeñas dosis en inyecciones subcutáneas como tratamiento del síndrome de abstinencia debido a la morfina.

NATRUM MURIATICUM 6 DH:

Datos químicos:

Se la conoce como sal común o cloruro sódico y su fórmula es NaCl. Se encuentra ampliamente distribuida en la naturaleza. Cristaliza en solución acuosa en cubos anhidros. Es soluble en agua e insoluble en alcohol absoluto. Sus soluciones acuosas sirven para disolver algunos cuerpos que son insolubles en el agua como ocurre con calcárea phos.

Datos fisiológicos y acción general:

Es un constituyente tanto de las partes líquidas como sólidas del cuerpo, siendo su principal acción la de regular la cantidad de líquido en el interior y exterior de las células mediante fenómenos de osmosis. Si el cloruro de sodio falta del interior de las células se produce una deshidratación intracelular con retención hídrica en el espacio extracelular. El paciente mostrará por tanto una apariencia de retención acuosa, somnoliento, lacrimoso, con sensación de frío, etc. Si se le ofrece en el alimento un abundante suplemento de esta sal, su situación patológica no desaparecerá ya que las células no pueden asimilar el natrum mur. a menos que se le proporcione en una solución muy diluida. Si falta en las membranas serosas se producirá una exudación serosa que se reabsorberá cuando se administre. Su falta en las glándulas lacrimales o en las salivares producirá lagrimeo y ptialismo. En caso de que se afecten las células epiteliales de la mucosa intestinal, se producirá una diarrea acuosa, que posteriormente podrá ser mucosa.

También regula el contenido de agua de las células sanguíneas, haciendo que por su acción conserven su estructura.

Las moléculas de Natrum muriaticum en las células epiteliales de las glándulas secretoras de pepsina, son escindidas por acción del ácido carbónico contenido en la sangre en cloro y sodio uniéndose este último al ácido carbónico llegando a la sangre, y el cloro unido al hidrógeno formará el ácido clorhídrico. Si falta por tanto ésta sal se impedirá la formación de HCl, y se producirá una secreción mucosa alcalina en la superficie epitelial de la membrana mucosa del estómago que se verá favorecida también por la formación de hidróxido de sodio a partir del sodio libre resultante de la acción del ácido carbónico sobre Natrum muriaticum y del agua que disuelve la mucina y aumenta la secreción de moco.

Natrum muriaticum, es el remedio de todos los catarros de las superficies mucosas.

Si se carece de esta sal en las células de la hipodermis, la epidermis se levantará formando vesículas con un contenido claro y acuoso. Estas mismas vesículas pueden aparecer en la conjuntiva.

Actúa sobre la sangre, el sistema linfático, la mucosa del tubo digestivo, el hígado y el bazo.

Una secreción serosa es uno de los síntomas guía más importantes para descubrir el déficit de esta sal. Cura los catarros de todas las superficies mucosas del cuerpo, cuando aparece secreción de moco transparente, acuoso, en grumos, espumoso.

Son también síntomas del déficit de esta sal, la aparición de vesículas claras de contenido acuoso que cuando revientan dejan una costra delgada, vómitos acuosos, aumento de la secreción hídrica en cualquier parte del cuerpo, hidrocefalia, glaucoma,...

La lengua tiene una apariencia limpia y lustrosa o se extienden burbujas de una saliva espumosa por los bordes.

NATRUM SULPHURICUM 6 DH:

Datos químicos:

Su nombre común es sulfato sódico o sulfato de sodio. También se la conoce como sal de Glauber, y su fórmula química es Na2 SO4. Se encuentra ampliamente distribuida en la naturaleza, en el agua del mar, en los manantiales salinos, etc.

Se puede preparar por la acción del ácido sulfúrico sobre la sal común y se prepara por recristalización. Forma prismas rómbicos de seis lados, grande, incoloros, transparentes y oblicuos.

Datos fisiológicos y acción general:

Natrum sulphuricum no se encuentra presente en el interior de las células encontrándose en el líquido intercelular.

Ayuda y regulariza la excreción del agua superflua como la que es producida por descomposición del ácido láctico con el fosfato de sodio, edemas, etc. El desorden en el movimiento molecular de esta sal impide la eliminación de agua de los tejidos.

Natrum sulphuricum estimula las células epiteliales que revisten los túbulos urinarios y de esta forma, el agua sobrante mantiene en solución o suspensión los productos del metabolismo enviados a los riñones para que así puedan ser eliminados. Si falta esta sal, la orina se concentrará, con lo que podrán aparecer cálculos renales.

Natrum sulphuricum, por la estimulación de las células epiteliales de los conductos biliares, del páncreas y del tubo intestinal, lleva a cabo la normal secreción de estos órganos. También tiene la facultad para estimular las terminaciones nerviosas de estos órganos. Si las terminaciones nerviosas de la vejiga no son estimuladas por Natrum sulphuricum, la sensación de orinar no es consciente y se produce la micción involuntaria o enuresis. Si esto ocurre sobre las terminaciones nerviosas del músculo depresor, se producirá entonces una retención urinaria. Esta misma situación puede darse sobre el aparato biliar pudiendo aparecer un aumento o disminución de la secreción biliar. Cuando se produce en el páncreas pueden aparecer pancreatitis o diabetes mellitus, siendo Natrum sulphuricum el remedio para algunas de estas situaciones. Sobre los nervios motores del colon, si no son influenciados por el sulfato sódico, producirán constipación y cólico flatulento.

En general, un trastorno del movimiento molecular de Natrum sulphuricum, hace tardía la eliminación del agua superflua contenida en el espacio intercelular con lo que aparecerá hidroemia. Estas personas con déficit de esta sal como consecuencia de la hidroemia, se sienten peor en la estación húmeda, cerca del agua,...y mejoran en las condiciones opuestas.

Los estados gástrico-biliosos, la acumulación de agua en los tejidos, las secreciones amarillas y acuosas sobre la piel, son indicaciones de este remedio, como también lo son la excesiva secreción de bilis, las afecciones del hígado, las litiasis biliares o renales, la diabetes, la gota, etc.

El sulfato sódico, es un remedio también empleado con éxito como hemostático, bien sea por hemorragias postquirurgicas, de origen traumático o metrorragias. En el norte de Alemania se ha empleado con éxito en los casos de hemofilia.

Sales de Schüssler IV (los Kalium)

KALIUM PHOSPHORICUM 6 DH:

Datos químicos:

Su nombre común es fosfato potásico, y su fórmula química es K2HPO4. Se puede preparar mezclando el ácido fosfórico acuoso con una cantidad suficiente de hidrato o carbonato potásico, hasta la evaporación de la reacción ligeramente alcalina. Cristaliza con dificultad y es soluble en agua e insoluble en alcohol.

Datos fisiológicos y acción general:

Forma parte de todos los fluidos y tejidos animales, especialmente del cerebro, nervios, músculos y células sanguíneas, siendo indispensable para la formación de los tejidos.

Los procesos de oxidación, el intercambio de gases en la respiración y otras transformaciones químicas que tienen lugar en la sangre, así como la saponificación de las grasas y su consecuente oxidación son llevadas a cabo por la presencia de los álcalis y principalmente por la de Kalium phosphoricum.

Las fibras nerviosas conservan su función por largo tiempo en una solución de Kalium phosphoricum que además es antiséptica e impide la degeneración de los tejidos, especialmente del nervioso.

La adinamia y el decaimiento, son los síntomas característicos de ésta sal.

Predomina en el interior del citoplasma de las fibras musculares lisas y estriadas.

Observaremos en los pacientes en los que falta Kalium phosphoricum una falta de tono nervioso, una pérdida de vitalidad, como postración, disminución de la resistencia al esfuerzo, pérdida de vigor mental, depresión,..., actuando en estos casos como un excitante cuando hay indolencia mental. También es útil en las situaciones de cansancio y agotamiento, después de una gran esfuerzo físico o mental. Es el remedio por excelencia de las neurastenias. Restaura la debilidad muscular, que sigue a las enfermedades agudas, mialgia, gasto muscular con hipotrofia de la musculatura, condiciones de atrofia en los ancianos,...

KALIUM MURIATICUM 6 DH:

Datos químicos:

Su nombre común es cloruro potásico y su fórmula química es KCl. Se encuentra en la naturaleza en estado mineral, aunque puede prepararse neutralizándose el ácido hidroclórico puro acuoso con carbonato de potasio puro. Cristaliza en cubos y algunas veces en octaedros. Los cristales son incoloros o blancos se derriten a un calor bajo y son volátiles a altas temperaturas sin descomponerse. Es soluble en agua pero insoluble en alcohol.

Datos fisiológicos y acción general:

Esta sal, según Schüessler, está en intima relación con la fibrina, y si se produce un desorden en el movimiento molecular de Kalium muriaticum, se producirá una exudación fibrinosa. Es imprescindible para el normal funcionamiento del sistema nervioso, y se encuentra en todas nuestras neuronas. También la encontramos en las células sanguíneas, músculos y nervios periféricos, así como en el líquido del espacio intercelular.

Si las células de la epidermis, por cualquier agresión pierden las moléculas de Kalium muriaticum, éstas arrojarán de sí la fibrina, produciéndose una exudación blanca o gris-blanquecina, que cuando se seca dará lugar a la aparición de costras. Si se afectan los tejidos situados por debajo de la epidermis, la exudación será serofibrinosa, pudiendo aparecer ampollas. Si la integridad de los tejidos afectados, se restablece administrando Kalium muriaticum, se producirá una eliminación o reabsorción del exudado, debido probablemente a la producción de ácido hidroclórico.

Kalium muriaticum, es la sal a utilizar en la segunda fase de las inflamaciones, cuando el exudado es serofibrinoso, así como en las enfermedades que cursan con exudaciones de este tipo como la difteria, disentería, crup, etc. También cuando se producen en el tejido conectivo intersticial, produciéndose un aumento de las glándulas linfáticas, inflamaciones intersticiales, erupciones cutáneas,...

Son signos característicos de déficit de Kalium muriaticum la aparición de una capa blanca o gris en la base de la lengua, exudados blanco-grisáceos, induraciones glandulares, secreciones o expectoraciones de una flema espesa, blanca, fibrinosa o viscosa de cualquier superficie mucosa y descamación de la piel.

KALIUM SULPHURICUM 6 DH:

Datos químicos:

Su fórmula química es K2SO4 ( sulfato potásico ). Se encuentra en estado natural en las lavas de los volcanes entre otros, en forma de prismas cristalizados, cortos, permanentes, incoloros y de cuatro a seis lados. Es soluble en agua e insoluble en alcohol y tiene un gusto salino, penetrante y amargo.

Datos fisiológicos y acción general:

La acción de este remedio, según Schüssler, se ejerce fundamentalmente sobre la epidermis y el epitelio. Cuando se produce un déficit de este remedio se observa un depósito sobre la lengua amarillo y viscoso, así como una secreción acuosa y de color amarillo o verdoso sobre las superficies mucosas y la descamación de la epidermis y del epitelio.

Los sulfatos en la naturaleza y el óxido de hierro sirven como conductores del oxígeno. Si el sulfato y el óxido de hierro llegan a estar simultáneamente con una sustancia orgánica en estado de degeneración, abandonan su oxígeno y se forma sulfato de hierro, que puede de nuevo descomponerse en contacto con el oxígeno del aire en ácido sulfúrico y oxido de hierro, pudiéndose comportar de nuevo como conductores de moléculas de oxígeno.

Kalium sulphuricum, desempeña un papel notable, porque se encuentra ampliamente distribuido (glóbulos rojos, células en general, liquido intercelular, músculos, nervios, epitelios,...), donde actúa como conductor del oxígeno, ya que el oxígeno tomado por el hierro de los glóbulos rojos es transportado a cada célula del organismo por la acción sinérgica de Kalium sulphuricum y del hierro, siendo este proceso vital para el crecimiento y desarrollo celular.

Un déficit de Kalium sulphuricum puede, según la localización y extensión, dar origen a los siguientes síntomas: sensación de pesadez y cansancio, vértigo, escalofrío, palpitaciones, dolor de muelas, cefalalgia, dolores de los miembros,...

Cuando se produce un déficit de Kalium sulphuricum en la epidermis, las células epiteliales se desprenden y descaman espontáneamente. Si se aporta de nuevo esta sal, tendrá lugar la formación de nuevas células, favoreciéndose la descamación de las antiguas.

Es el remedio de elección para el tercer periodo de la inflamación.

Los padecimientos van acompañados de profusa descamación de la epidermis. Si falta esta sal se producirá una secreción amarillenta de las mucosas. La temperatura suele elevarse por la noche, produciéndose una agravación nocturna.